Mostrando entradas con la etiqueta comida confortable. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comida confortable. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de mayo de 2010

Trillas sencillitas



Las trillas son esos tentadores pescaditos color rosa muy sabrosos pero fastidiosos a la hora de comer por culpa de las espinas. Si ustedes tienen un pescadero de confianza tan amable como el mío, pídanle que se las filetee, y no se van a arrepentir.
Las hice, como bien dice el título, muy sencillas: apenas enharinadas y fritas. Nada que ver con el monótono filet de merluza!
Y como esta receta es toda sencillita, la guarnición es de papas hervidas... Sí, pero no así nomás!!! Una vez hervidas al dente(con cáscara), péguenles un martillazo con el martillo de ablandar milanesas, sin llegar a romper del todo la cáscara. Van a quedar aplastadas, y así como están, las ponen en una sartén a dorar en aceite de oliva hasta que estén crujientes y doraditas. Sal, pimienta y ya está! Plato muy sencillo, fácil y muy rico!

miércoles, 22 de abril de 2009

Comida confortable


Yo también soy humana, y como todos, no siempre tengo ganas de cocinar…Para esos días, mi freezer cuenta con milanesas de carne o de pollo y hamburguesas caseras que preparo y guardo precisamente para esas ocasiones en que el tiempo no es suficiente para hacer cosas elaboradas. Son esas cosas que en inglés son llamadas “comfort food”: ricas, tradicionales y que se hacen casi “de taquito”.

Y en una de esas noches en que decidí comerme algunas de las milanesas archivadas en el freezer, se me presentó el problema de la guarnición…Como había comprado un HAKUSAI (ese repollo grande y alargado con hojas tiernitas color verde clarito) sin destino fijo, se me ocurrió cortarlo en juliana y saltearlo con aceite, un ajo, y cubitos de panceta ahumada también errante en mi heladera. Una vez salteado, lo espolvoreé con semillitas de sésamo y Voilá! Mi guarnición estaba lista para acompañar las milanesas que, dicho sea de paso, estaban medio duritas…Juro que no las voy a hacer más de peceto!

La guarnición, al final, resultó ser más “confortable” que las milanesas, lo cual desde mi punto de vista me reconfirma la idea, que la cocina cotidiana, puede ser rápida sin que por eso deje de ser rica. Basta sólo tener un poco de imaginación y algunos pocos elementos en la heladera. El hakusai estaba buenísimo! Siempre más original que una ensalada de tomate y lechuga o un puré, y por eso se los cuento…