Mostrando entradas con la etiqueta plato principal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta plato principal. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de mayo de 2010

Trillas sencillitas



Las trillas son esos tentadores pescaditos color rosa muy sabrosos pero fastidiosos a la hora de comer por culpa de las espinas. Si ustedes tienen un pescadero de confianza tan amable como el mío, pídanle que se las filetee, y no se van a arrepentir.
Las hice, como bien dice el título, muy sencillas: apenas enharinadas y fritas. Nada que ver con el monótono filet de merluza!
Y como esta receta es toda sencillita, la guarnición es de papas hervidas... Sí, pero no así nomás!!! Una vez hervidas al dente(con cáscara), péguenles un martillazo con el martillo de ablandar milanesas, sin llegar a romper del todo la cáscara. Van a quedar aplastadas, y así como están, las ponen en una sartén a dorar en aceite de oliva hasta que estén crujientes y doraditas. Sal, pimienta y ya está! Plato muy sencillo, fácil y muy rico!

miércoles, 14 de octubre de 2009

Pescado rico, sano y dietético!



No vayan a creer que hago siempre cosas grasientas y engordativas! Hoy tenía ganas de pescado y aburrida ya de los filetes de merluza fritos de siempre, recordé una receta sencilla que hacía hace algunos años y vaya a saber porqué, dejó de aparecer en mi menú diario…
Compré filetes de merluza porqué estaban lindos y fresquitos, pero se puede hacer con cualquier otro filete (lenguado, pez palo, etc…) y me puse manos a la obra:

Ingredientes (Para 2):

Filet de merluza (decidan ustedes la cantidad. Yo utilicé 2 grandes)
2 tomates peritas
50 gr. de aceitunas negras
1 diente de ajo picado
Hojas de albahaca a gusto
Aceite de oliva
Sal
Papel de aluminio





Corten cuadrados de papel de aluminio de un tamaño que pueda contener un filet. Acéitenlo ligeramente y espolvoreen con sal. Coloquen el filet y cúbranlo con un picadillo hecho con los tomates concassé (en cuadraditos), las aceitunas cortadas en trocitos, el ajo picado, hojas de albahaca cortadas a mano en trozos, sal y unas gotitas de aceite de oliva.



Cierren formando paquetitos como los de la foto y cocinen en horno moderado unos 20 minutos. No tienen que cocinarse demasiado para que no queden resecos.
Cómo hice sólo dos filetes, me sobró un poco del picadillo, así que mañana lo voy a usar para condimentar unos ricos fideos!

lunes, 24 de agosto de 2009

Conejo con hinojos a la maltesa



Desde hace unos días, estoy leyendo un librito muy interesante sobre antropología culinaria, que me trajeron de Italia, que se llama “Si fa presto a dire cotto”. En él leí que el hinojo no es sólo una hortaliza umbelífera. Es un mito. Y agrega además que sin él no habría civilización!




La historia (o el mito) cuenta que Prometeo logró robarle el fuego a su primo Zeus, y trepando al Olimpo, escondió una chispa de la llama sagrada en la cavidad del tallo de un hinojo silvestre y lo regaló a los hombres. El enojo de Zeus no impidió que Prometeo se convirtiese en el padre de la gastronomía, ya que, gracias a él, la condición humana dio un vuelco que permitió pasar de lo crudo a lo cocido.
Para nuestros antepasados, el hinojo era casi un remedio con virtudes refrescantes y regeneradoras que lo convirtieron en símbolo del vigor guerrero y sexual. También Plinio, en su Historia natural, exalta las propiedades afrodisíacas del hinojo. Su delicada florcita amarilla era sagrada para Adonis, hijo y amante voluptuoso de Venus.
Cuenta muchas cosas más acerca de esta planta bastante ninguneada por muchos de nosotros, pero no quiero aburrirlos. Es muy rico crudo en ensalada, pero sería casi un insulto a Prometeo después de haber robado con tanto esfuerzo la llama sagrada!!!
Por eso hoy, volviendo a probar recetas del libro que me regaló Paula, les propongo este conejo con hinojos, aunque más no sea como homenaje a Prometeo! No sé si los habitantes de Malta conocen esta receta, o si es un nombre dictado por la fantasía de los autores…

Cada vez conozco más gente que no come conejo. Sin embargo, es una carne muy sabrosa y sana, casi sin grasas. Así que, hagan la prueba! Es un plato sencillo y diferente (y no creo que engorde…).

Ingredientes (para 2 personas)

4 presas de conejo (en Jumbo se venden las presas en bandejitas, si no quieren comprar un conejo entero)
2 bulbos de hinojo cortados en rodajas
2 zanahorias cortadas en daditos
1 diente de ajo picado
1 vaso de vino blanco
1 vaso de agua
1 manojito de hierbas (compuesto por 2 ramitas de perejil, 1 de romero, y una de laurel, y atado a un trozo de apio de unos 7 cm.)
1 cucharada de semillas de hinojo (si no las ponen, no pasa nada grave!)
5 cucharadas de aceite de oliva
unas 4 cucharadas de harina
sal & pimienta

Calienten tres cucharadas de aceite en una sartén y frían las rodajas de hinojo y los daditos de zanahoria durante 5 minutos. Incorporen el ajo y las semillas de hinojo y frían un par de minutos más o hasta que el hinojo esté tierno. Retiren las verduras de la sartén y reserven.



Pongan la harina en una bolsita de nylon y salpimienten a gusto. Introduzcan los trozos de conejo y sacudan la bolsa cerrada para enharinarlos ligeramente. Sáquenlos y sacudan el exceso de harina. (Esta es una buena técnica para enharinar!)
Añadan el resto del aceite a la sartén y salteen los trozos de conejo hasta dorarlos. Sáquenlos de la sartén y reserven.
Incorporen el vino a la sartén removiendo y raspando los restos del fondo. Vuelvan a poner el conejo en la sartén, junto con los hinojos, las zanahorias, el agua y el manojito de hierbas. Salpimienten a gusto.
Lleven a ebullición, y luego reduzcan el fuego hasta que la carne esté tierna (aprox. 1 hora)
Saquen el manojito de hierbas y sirvan, decorando, si quieren con hierbas frescas. Yo le puse una ramita de tomillo y una de orégano arrancados de las plantitas de mi balcón.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Cerdo Stroganoff

Experimenté nuevamente una receta del libro “Platos únicos” que me regaló Paula para mi cumple, y lo voy a seguir haciendo porque tiene muchas cosas interesantes. El título no me gusta mucho porque nos lleva a confundirnos con el famoso Lomo Strogonoff, que es un poco distinto, pero quise respetar el título original, aunque no del todo porque era “Solomillo Stroganoff”…como no tenía solomillo, sino un churrasquito de cerdo, lo modifiqué ligeramente.






Según el libro, las cantidades son para 4 personas. Me parece poco…yo lo hice para dos, y estaba tan rico que no quedó nada!

Ingredientes:

350 gr. de churrasquito de cerdo
1 cucharada de aceite
1 cebolla picada
2 dientes de ajo picados
2 cucharadas de harina
2 cucharadas de conserva de tomate
caldo de pollo o verduras c/n
125 gr. de champiñones
1 morrón verde
½ cucharadita de nuez moscada molida
4 cucharadas de yogur natural
sal & pimienta

Preparación:

Corten la carne en tiras de unos 4 cm. de largo. Calienten el aceite en una sartén grande a fuego mediano. Agreguen el ajo y la cebolla y frían 4 ó 5 minutos o hasta que esté ligeramente dorado.
Echen la harina y la conserva, después el caldo y revuelvan bien todo.
Agreguen los champiñones cortados en láminas, el morrón cortado en tiras cortas, la sal, la pimienta y la nuez moscada. Lleven a ebullición, tapen la sartén y cocinen a fuego lento durante 20 minutos, o hasta que la gente esté tierna. Retiren la sartén del fuego, agreguen el yogur, revuelvan y ya está listo para servir! Pueden acompañarlo con arroz blanco.

jueves, 13 de agosto de 2009

Pollo frito Japonés



Siempre pensé que lo único frito que comían los japoneses era la Tempura, esos fritos etéreos de mariscos y verduras, que parecen tan livianitos como si los hubieran freído con sólo un soplido…
Sin embargo, el otro día, vi en el Canal Gourmet a Ohno (lo vieron alguna vez?) haciendo este pollo frito y me entusiasmó mucho!
Como tenía un par de patas-muslos no demasiado dispuestas a morir en el horno, se me ocurrió aprovecharlas para probar esta receta.
Les saqué la piel y las corté en trocitos (como para comer con palitos que no sé usar!) y los sumergí en la siguiente mezcla:

Ingredientes

½ kg de muslos de pollo
2 cucharaditas de curry
2 cucharadas de salsa de soja
1 huevo batido
1 cucharada de Maizena
sal a gusto (ojo! Porque la salsa de soja es salada)
Aceite para freír: cantidad necesaria
unas gotas de aceite de sésamo (si no lo tienen, no lo pongan!)

Hagan la mezcla de todos los ingredientes, y coloquen los trocitos de pollo. Déjenlos unos minutos y fríanlos en abundante aceite caliente hasta que se vean dorados. Retírenlos, colóquenlos sobre papel absorbente y sirvan (sin el papel, obviamente!!)



La guarnición propuesta por Ohno, no me atraía demasiado (marinada de zanahorias y duraznos), así que aproveché unos grelos lindísimos que había comprado (con unas florcitas amarillas preciosas). Los herví y luego los salteé sencillamente con aceite de oliva y ajo. Acompañaron muy bien al pollito!!

Pocos días después, le vi hacer salsita que seguramente podría quedar muy bien con el pollo frito: Mayonesa (de la comprada) con unas gotitas de salsa de soja, y ya está!!!

viernes, 24 de julio de 2009

Los ñoquis del 29



Sí. Ya sé que hoy no es 29, pero estos ñoquis los hice el 29 del mes pasado y después que les saqué la foto y los comimos, ya era demasiado tarde para publicarlos…
Por eso los publico ahora para que los puedan hacer la próxima semana.
En principio les doy la masa básica para 4 personas, así la tienen para todos los 29:

1 kg. de papas
300 gr. de harina 000
2 yemas
sal

Hiervan las papas lavadas y con cáscara en abundante agua fría con sal gruesa (para que no se les rompa la piel), hasta que estén tiernas. Pélenlas y hagan un puré. Salen a gusto y agreguen las yemas y la harina. Amasen hasta que no se pegue en las manos y tenga una consistencia como para ir haciendo choricitos del grosor de un dedo (si hace falta, agreguen un poco más de harina). Cortar en porciones de aproximadamente 2 cm. Y pasarlos por el aparatito de hacer ñoquis o por un tenedor.
Vayan colocándolos en una bandeja enharinada, y cuando estén todos hechos, cocínenlos en agua salada hirviendo. Retírenlos cuando suban a la superficie.
Condimenten con la salsa que prefieran. Hoy les voy a dar la receta de la salsa de la foto, que fue la que hice el mes pasado:

1 kg. de tomates perita maduros (esta vez la hice con tomates frescos porque me gusta más, sino, uso los de lata La Campagnola)
¼ kg. de carne picada de cerdo
100 gr. de hongos secos
1 cebolla
1 ajo
½ morrón rojo
1 ají picante (amo el picante!)
1 chorrito de vino tinto
aceite, sal

Pongan a remojar los hongos un par de horas antes de hacer la salsa.
Piquen ajo, cebolla, morrón y ají picante y salteen en un par de cucharadas de aceite. Agreguen la carne picada y rehoguen mezclando bien. Cuando la carne cambie color, echen los hongos escurridos y picados y un chorrito de vino, y cuando éste se haya evaporado un poco, echen los tomates picados. Si la hacen con tomates frescos, pásenlos antes un par de minutos por agua hirviendo, pélenlos y píquenlos. Si usan los de lata, píquenlos y échenlos con todo su jugo. Obviamente el sabor del tomate fresco es mucho más rico!
Salen y dejen cocinar a fuego lento unos 40 minutos, echando un poco de agua si está demasiado espesa.
Condimenten los ñoquis una vez hervidos, y sirvan con queso rallado.

Pollo exótico

No quisiera que ustedes piensen que hago siempre y sólo cosas dulces, aunque algo de verdad tiene…Lo que pasa es que me atrae mucho más experimentar con la repostería…
Pero esta vez sí que hice algo bien distinto!!!
Resulta que Paula y Juan me regalaron para mi cumple un libro de cocina muy lindo sobre platos únicos, y por supuesto, no lo iba a guardar en mi biblioteca sin probar alguna receta!!!



Elegí este pollo para festejar el día del amigo, porque me pareció interesante, y porque tenía en casa todos los ingredientes para hacerlo. Su título original es Asado picante de pollo, pero no se asusten! Cada uno le puede poner la cantidad de picante que quiera…

Para 4 personas:

50 gr. de almendras molidas
50 gr. de coco rallado
3 cucharadas de aceite
1 cebolla bien picada
1 cdita. de jengibre fresco rallado
1 diente de ajo picado
1 cdita de ají picante molido
1 cdita de garam masala
1 cdita de sal
150 gr. de yogur natural
4 pata muslo de pollo sin piel (yo usé 4 muslos para 2 personas)

Precalienten el horno a 160º. Tuesten el coco y las almendras en una sartén hasta que lo vean doradito y reserven.
Calienten el aceite y rehoguen en él la cebolla hasta que esté dorada.
Mezclen el yogur con el jengibre, el ají picante, el garam masala (si no tienen, olvídenlo!), la sal, la cebolla rehogada y la mezcla de coco y almendras.
Coloquen el pollo en una fuente para horno y cubran de a cucharadas con la mezcla anterior. Horneen de 45 minutos a 1 hora o hasta que al pinchar la parte más gruesa del pollo, salga un líquido transparente.

Con qué lo acompañé?
Basta de siempre puré de papas para acompañar cualquier cosa!!! Me niego!!!
Esa mañana había visto en TV a un cocinero haciendo un puré de broccoli y me pareció una buena y colorida guarnición para mi pollito picante. Muy sencillo: Herví broccoli hasta que quedó bien blandito y luego lo procesé con aceite de oliva y sal y nada más!!! Es muy suave y sabroso, pero si lo quieren más definido, pueden hervir un diente de ajo con el broccoli y procesarlos juntos.
Raro todo, pero buenísimo!!!

martes, 3 de marzo de 2009

El inesperado destino de una hamburguesa




Cómo ya todos imaginarán, amo cocinar, aunque sobre todo, amo comer…Tengo la suerte (así dicen) de pertenecer a esa raza de gente que no engorda, y por lo tanto mi silueta no padece las consecuencias de mi pasión gastronómica. Yo seguiré diciendo que como me interesa la calidad y no la cantidad, no engordo porque como variado y en cantidades suficientes para satisfacer mi apetito sin abusar de las dimensiones de mi estómago.
Pero bueno, todo este preámbulo era para contarles que ayer tuve un antojo sencillito: tenía ganas de comer hamburguesas (no se asombren! Yo también soy humana!!!)
Por supuesto jamás las compraría congeladas o hechas por algún carnicero desconocido; aún menos me atrevería a atravesar los “arcos de oro” de un Mac Donalds!!!
Y volviendo de haber comprado ½ kilo de carne picada (de “aguja”, como compraba mi abuela) a $8.- en lo de mi carnicero de confianza, decidí que por ese precio, esa carne merecía tener un destino más ilustre. Empecé a revisar mi heladera para encontrar dignos acompañantes para mi valiosa “aguja”. Se asomaron dos berenjenas que descansaban allí desde hacía algunos días, cuatro tomates peritas que reclamaban un destino más entretenido que el fondo del cajón de mis verduras y cuatro papas que no habían sido incluidas en el último puré que preparé hace algunos días para croquetas…
Puse todos estos elementos en mi cabeza culinaria y el resultado no tardó en llegar: MOUSAKA ¡!! Y muchos se preguntarán de qué se trata…(¿?)
Es un plato de la cocina griega, y recordé que esa receta estaba en la Agenda de cocina Citas y Platos que publiqué nada menos que en 1994!!!
Y copiándome a mí misma, les doy la receta para cuatro personas, por si quieren intentarlo:

500 gr. de carne picada
400 gr. de berenjenas
400 gr. de papas
200 gr. de tomates perita
1 cebolla
queso rallado c/n
½ vaso de vino blanco seco
1 ramita de canela
2 huevos
Salsa blanca preparada con 50 gr. de manteca, ½ litro de leche, 2 cucharadas de harina, sal & pimienta

Corten las berenjenas a lo largo, échenles sal gruesa y déjenlas descansar una hora sobre un colador para que larguen lo amargo. Hiervan las papas con cácara durante 20 minutos. Mientras todo eso sucede, piquen una cebolla y rehóguenla en un poco de aceite. Agreguen la carne y una ramita de canela (yo le agregué también una cucharadita de “Cuatro especias”, porque me gusta…Cuando la carne cambia de color, agreguen el vino y los tomates pelados y sin semillas, cortados en trocitos. Cocinen 15 minutos y saquen la canela.
Mientras la carne se cocina, sequen y frían las berenjenas en aceite. Enmantequen una fuente de horno y espolvoreen con pan rallado. Y ahora: a armar el plato!!! Una capa de berenjenas, una de papas peladas y cortadas en rodajas, queso rallado, carne, más queso rallado, y así sucesivamente hasta terminar los ingredientes. Cubran con la salsa blanca a la que le habrán agregado dos huevos batidos. Espolvoreen con más queso y al horno (moderado) hasta que la superficie esté dorada.

Parece mucho trabajo pero no es tan así! Es un poquito más trabajoso que un normal pastel de papas, pero vale la pena! Estaba muy bueno!!! (Confirmado además por mi amiga Cristina, a quien invité a último momento para compartirlo)
No soy una fotógrafa experta…Perdón! Hice lo que pude…