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viernes, 26 de junio de 2009

Hakusotto?



No vayan a creer que hablo japonés, aunque ganas no me faltan! Es sólo que acabo de inventar una palabra para este plato que cociné anoche. Suena fea pero es la única que se me ocurrió…Se trata sencillamente de un risotto con hakusai, un especie de repollo chino del cual creo haberles ya hablado en otra oportunidad. Me gusta porque no tiene el sabor fuerte a repollo y es una verdurita original y simpática. Y la verdad es que el risotto quedó buenísimo, ideal para una noche invernal, sobretodo por el “picor” del peperoncino!



Ahí va la receta (para 2)

1 hakusai
100 gr. de panceta ahumada
3 pocillos de arroz
1 ajo
1 cebolla (yo usé echadote porque no tenía…)
caldo de verduras c/n (puede ser con cubito)
1 chorrito de vino blanco
aceite de oliva
manteca
queso rallado

Piquen ajo, cebolla y peperoncino (ají picante) y salteen en aceite y un poco de manteca. Agreguen la panceta en cubitos y hagan dorar poquito. Echen el arroz y revuelvan a fuego medio hasta que esté transparente. Incorporen un chorrito de vino, dejen evaporar unos segundos y agreguen un cucharón de caldo caliente y el hakusai cortado en tiritas y revuelvan continuamente. A medida que el arroz vaya absorbiendo el líquido, vayan agregando más, pero de a poco (no tiene que quedar una sopa, sino un risotto!).
En total les va a llevar 20 minutos para que el arroz esté a punto. Después de ese tiempo, apaguen el fuego, echen una nuez de manteca y un puñado de queso rallado. Revuelvan y ya está!
Este procedimiento es igual para cualquier risotto. En lugar de la panceta y el hakusai, lo pueden hacer con cualquier otro ingrediente: jamón y arvejas, o queso fresco (agregado al final), hongos, espinacas, o lo que se les ocurra! En sólo media hora!

miércoles, 22 de abril de 2009

Comida confortable


Yo también soy humana, y como todos, no siempre tengo ganas de cocinar…Para esos días, mi freezer cuenta con milanesas de carne o de pollo y hamburguesas caseras que preparo y guardo precisamente para esas ocasiones en que el tiempo no es suficiente para hacer cosas elaboradas. Son esas cosas que en inglés son llamadas “comfort food”: ricas, tradicionales y que se hacen casi “de taquito”.

Y en una de esas noches en que decidí comerme algunas de las milanesas archivadas en el freezer, se me presentó el problema de la guarnición…Como había comprado un HAKUSAI (ese repollo grande y alargado con hojas tiernitas color verde clarito) sin destino fijo, se me ocurrió cortarlo en juliana y saltearlo con aceite, un ajo, y cubitos de panceta ahumada también errante en mi heladera. Una vez salteado, lo espolvoreé con semillitas de sésamo y Voilá! Mi guarnición estaba lista para acompañar las milanesas que, dicho sea de paso, estaban medio duritas…Juro que no las voy a hacer más de peceto!

La guarnición, al final, resultó ser más “confortable” que las milanesas, lo cual desde mi punto de vista me reconfirma la idea, que la cocina cotidiana, puede ser rápida sin que por eso deje de ser rica. Basta sólo tener un poco de imaginación y algunos pocos elementos en la heladera. El hakusai estaba buenísimo! Siempre más original que una ensalada de tomate y lechuga o un puré, y por eso se los cuento…