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martes, 22 de septiembre de 2009

Pasta e Fagioli

Antes que nada traduzco: Pasta con porotos.



Este tradicional plato italiano tiene muchísimas versiones. Mi mamá lo hacía con pasta casera hecha por ella, porotos alubias y salsa de tomates. En Bologna aprendí a comerlo de una manera muy distinta, parecida a la que les voy a contar hoy.
Ésta tiene además de pasta y porotos, codillo de cerdo, ideal para un día frío y lluvioso como el de hoy.
Los porotos que usé se llaman CRANBERRY. Son marrones con pintitas más oscuras. Me olvidé de sacarles fotos crudos y ahora ya no quedaron… Son muy ricos y mantecosos, ideal para este plato! Y lo más cómico es que no los consigo en ninguna dietética especializada ni exótica, sino que los compro sueltos en Coto!!!
Así que, ningún ingrediente raro, ni caro: un guisote de esos caseros, cómodos, familiares…
Lo único que debo confesar (porque se ve en la foto) es que le puse pastas italianas, que son más caras que las comunes, pero en este ítem no transo. Mi sangre itálica me impide comer otras y mientras se sigan consiguiendo en Baires, voy a seguir usando esas. En este caso, son una especie de caracoles, pero se pueden utilizar dedalitos o cualquier tipo de pasta “guisera”.

Ingredientes (para 4 personas)

1 codillo de cerdo
¼ kg. de porotos cranberry
150 gr. de pasta corta
1 cebolla
1 morrón
1 ají picante (optativo)
1 diente de ajo
2 hojas de laurel
caldo de verduras c/n
1 chorrito de vino tinto
aceite, sal, pimienta

Pongan los porotos en remojo la noche anterior.
Al día siguiente cocínenlos en abundante agua con un diente de ajo y el laurel hasta que estén tiernos. Separen la mitad de los porotos y licúen el resto junto con el ajo, pero sin el laurel, con la suficiente agua de cocción como para que quede cremoso tirando a líquido y reserven.
Salteen el codillo en un poco de aceite hasta dorar ligeramente y retiren. En ese mismo aceite salteen la cebolla, el morrón y el ají picante hasta que estén cocidos sin dorar. Vuelvan a colocar el codillo en la cacerola y echen un chorrito de vino. Cuando éste se evapore, agreguen los porotos licuados, salen a gusto, y dejen cocinar hasta que el codillo esté tierno. Tiene que estar cubierto por el líquido, así que vayan agregando caldo de verduras para que no quede un pegote de porotos. La cocción tiene que ser lenta y les va a llevar aprox. 1 hora y media.
Un rato antes, agreguen los porotos enteros y la pasta para que se cocine todo junto, pero si quieren, pueden cocinar la pasta aparte y agregarla a último momento.
Tiene que quedar un guisote espeso pero no un pegote, así que pidan auxilio al caldo de verduras! Aprovechen a hacerlo para despedir a estos últimos días del invierno…

jueves, 16 de julio de 2009

Tortitas de limón y ricotta

Recién me doy cuenta que hace bastante que no escribo en mi blog…Obviamente tuve motivos para no hacerlo!
Uno de ellos fue que la falta de participación en el blog, por momentos hace que me vaya “desinflando” las ganas…
Me resulta bastante difícil escribir sin saber después la opinión de mis lectores…Y yo sé que me leen!! Me encuentro con gente en distintos ámbitos, que me cuentan las recetas que probaron, y me hacen sus comentarios personalmente o por mail, pero no lo publican en el blog!!! Será que los argentinos tenemos temor a exponernos? Será que somos vagos? Será que no estamos acostumbrados a participar públicamente? ¿Qué opinan ustedes?

Pero además de mis interrogantes y mis ganas medio “pinchadas”, hubo un motivo principal y más alegre que justifica mi ausencia y es que CUMPLÍ AÑOS el 8 de julio!!!
Fue una semana de cocina intensa y variada! La pandemia de gripe A hizo que no hiciera un único y multitudinario festejo como solía ser mi costumbre, sino que fraccionara el festejo en distintas reuniones…En la vorágine, las cosas que cociné fueron siendo engullidas antes de acordarme de sacar fotos de lo producido (salvo los brownies que publicaré próximamente), y por lo tanto, pastas rellenas, carnes braseadas, tiramisu,locro y empanadas, tortas (2) de cumple y otras cositas más, no serán incluídas en el blog por ahora. Por otra parte, como también cociné cosas ya publicadas, como el hummus y el pan de maíz, me ahorro un poquito de la culpa!

Pasadas las celebraciones, como siempre el invierno me invita a hornear alguna cosita rica para compartir un té con amigas…Por eso hoy les propongo estas tortitas que hice ayer y que tuvieron mucho éxito! Tienen la forma de muffin pero la masa es distinta.La receta original es del blog de Cavoletto di Bruxelles, pero por una cuestión de tiempo, las simplifiqué al máximo y no les hice el glaseado decorativo correspondiente. No estaban tan lindas, pero estaban tan ricas y esponjosas que nadie reparó en la éstética minimalista!!!




Acá va la receta:

harina leudante 200g
azúcar 150g
ricotta 150g
manteca 120g
1 huevo
1 limón
1 cucharadita de polvo para hornear (se puede evitar, pero yo lo pongo igual, a pesar de usar harina leudante)
algunas gotas de esencia de almendras (las puse pero ni se nota!!!)

Batan el huevo con el azúcar durante un par de minutos y agreguen, sin dejar de batir, la ricotta, la manteca derretida, el jugo y la cáscara rallada del limón y la esencia de almendras (optativo). Por último agreguen la harina tamizada junto con el polvo de hornear y mezclen bien todo. Llenen los pirotines previamente colocados en un molde de muffins, hasta ¾ partes de su capacidad (porque crecen), y horneen a 180º durante unos 20 minutos aproximadamente.

martes, 30 de junio de 2009

Coliflor sin receta




Es época de repollos varios, entre los cuales bróccoli, repollitos de Bruselas y hakusai sobre los cuales ya publiqué alguna receta. Pero no me olvido del coliflor (o LA coliflor?). Muchos lo ningunean porque su olor es muy desagradabe a la hora de cocinarlo, y me parece muy injusto aunque bastante comprensible!
Esta vez, tengo la perfecta solución para este problema y sin receta!!! Lo aprendí del chef Keith Show, un chef americano del cual recibo periódicamente sus newsletters con recetas muy sencillas y naturales. Si entienden inglés, pueden hacer click aquí para ver sus videos.

Parece mágico pero no lo es:
Separen las florcitas de el/la coliflor dejándolas de tamaño no demasiado chico. Lávenlas y colóquenlas apretaditas unas junto a otras en una fuente para horno. Rocén con aceite de oliva, condimenten con sal y pimienta negra o lo que quieran, y cocinen en horno moderado hasta que se los vea doraditos como los de la foto. Yo les puse pimienta de Jamaica, y quedaron muy sabrosos. Y ya está! Nada más simple! Sin hervir, sin olor, con todas sus vitaminas y un sabor riquísimo!

viernes, 26 de junio de 2009

Hakusotto?



No vayan a creer que hablo japonés, aunque ganas no me faltan! Es sólo que acabo de inventar una palabra para este plato que cociné anoche. Suena fea pero es la única que se me ocurrió…Se trata sencillamente de un risotto con hakusai, un especie de repollo chino del cual creo haberles ya hablado en otra oportunidad. Me gusta porque no tiene el sabor fuerte a repollo y es una verdurita original y simpática. Y la verdad es que el risotto quedó buenísimo, ideal para una noche invernal, sobretodo por el “picor” del peperoncino!



Ahí va la receta (para 2)

1 hakusai
100 gr. de panceta ahumada
3 pocillos de arroz
1 ajo
1 cebolla (yo usé echadote porque no tenía…)
caldo de verduras c/n (puede ser con cubito)
1 chorrito de vino blanco
aceite de oliva
manteca
queso rallado

Piquen ajo, cebolla y peperoncino (ají picante) y salteen en aceite y un poco de manteca. Agreguen la panceta en cubitos y hagan dorar poquito. Echen el arroz y revuelvan a fuego medio hasta que esté transparente. Incorporen un chorrito de vino, dejen evaporar unos segundos y agreguen un cucharón de caldo caliente y el hakusai cortado en tiritas y revuelvan continuamente. A medida que el arroz vaya absorbiendo el líquido, vayan agregando más, pero de a poco (no tiene que quedar una sopa, sino un risotto!).
En total les va a llevar 20 minutos para que el arroz esté a punto. Después de ese tiempo, apaguen el fuego, echen una nuez de manteca y un puñado de queso rallado. Revuelvan y ya está!
Este procedimiento es igual para cualquier risotto. En lugar de la panceta y el hakusai, lo pueden hacer con cualquier otro ingrediente: jamón y arvejas, o queso fresco (agregado al final), hongos, espinacas, o lo que se les ocurra! En sólo media hora!

viernes, 5 de junio de 2009

Tips invernales

Hoy no hay receta receta. Les quiero dar unos tips de esos que siempre vienen bien y es útil saber.
El invierno, para mí y creo también para muchos, es tiempo de sopas, aunque más no sea para tomarse algo calentito que reconforte el alma…
Cómo ya sabemos, lo más fácil es recurrir al omnipresente cubito Knorr por una cuestión de tiempo y a veces hasta de sabor. No voy a decir que nunca los uso porque sería mentirles. A veces me sacan de apuro, en particular cuando quiero hacer un risotto, pero para tratar de evitarlos, recurro a ciertas estrategias que hoy quiero compartir con ustedes.
Suelo hacer sopas cremas de diferentes verduras: calabaza sencillamente hervida, cebollita rehogada y curry, arvejas secas partidas con cebollita rehogada o ajo y menta, zanahorias, naranja y jengibre, de remolachas que ya publiqué, de zucchini, nabo y peras, etc. Todo bien licuado.
También, cuando hago puchero de rabo (que me encanta!) queda el caldo, o cuando quiero hacer risotto como la gente, hago el caldo de verduras con todo como corresponde. Pero en todos los casos, trato de hacer bastante cantidad, como para que sobre y poder congelarlo. Pero lo hago en “monoporciones”. Cómo? En vasitos descartables lo suficientemente grandes como para contener una sola porción. Y porqué descartables? se preguntarán…porque basta cortarlos y poner la porción congelada en una cacerolita y calentar o en microondas, y lista la sopa! Hasta es más rápido que las Qwick!!! (Y más ricas!) Las combinaciones las pueden inventar ustedes (o copiarlas de mis sugerencias…) y si no, una simple bandejita de verduras cortaditas, hervidas y licuadas agregándoles los condimentos o hierbas que quieran (yo les pongo un trocito de canela) y ya está! Como pueden ver en la foto, tengo varios vasitos en mi freezer, como para una semana de frío!!!

Pero hay otra estrategia que hoy quiero contarles: tengo en mi heladera un frasco grande, que también suelo usar para agregar a las salsas o sopas y así darles más sabor. Proceso un par de cebollas, un par de zanahorias, un par de ramitas de apio con sus hojas, mucha albahaca y perejil con bastante aceite de oliva (puede ser con otro aceite también pero no es tan rico). Primero proceso cebollas, apio y zanahorias, y ahí mismo agrego todas las hojas (apio, perejil y albahaca) hasta que quede como una crema. Lo pongo en el frasco, y lo cubro con una capita de aceite de oliva. Dura tres o cuatro meses en la heladera, pero siempre tiene que estar cubierto de aceite.
De esta manera, no tengo que cortar y rehogar verduras cada vez que quiero hacer una salsa o una sopa. Es muy práctico!!!



Y el último tip de hoy no tiene que ver ni con sopas ni con el invierno, pero igualmente útil: cuando me sobran claras porque la receta no las requiere, también las congelo! Pongo una clara en cada cubito de la cubetera y después las meto en una bolsita (se ven en la foto del freezer al costado de los vasitos de sopa, antes de embolsarlas). Cada vez que necesito sólo claras para alguna preparación, las saco un rato antes y las utilizo como si fueran frescas. Hasta se pueden batir tranquilamente a nieve sin problemas, y cuando se me juntan muchas, hago una isla flotante!
Creo que por hoy es suficiente. Ya van a ver que con estos “tips” les va a cambiar la vida en la cocina!!!
Cuéntenme los resultados. Espero sus comentarios! Recuerden que un blog se alimenta de ellos!!!