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domingo, 21 de octubre de 2012

Pan con azafrán y tomillo


¿Qué es el pan sino el alimento básico, fruto de la magia de la levadura? Esa levadura que tiene el poderoso rol de transformar la banal unión de harina y agua en una efervescente esponja que a su vez se convertirá en pan.

Y no será casual que hoy, día de la madre, piense en la MASA MADRE, hoy tan de moda en la gastronomía, que se usa, se guarda y se transmite hasta por generaciones como semilla de vida reproductiva de ese alimento que la vida moderna convirtió en anónimo mientras pasa desapercibido en nuestras mesas gracias a los “mejoradores” que nos regala la industrialización…

Quiero que mi pan sea diferente, que mi alimento me represente y a la vez me enriquezca, y a pesar de no usar masa madre porque me resulta difícil mantenerla, últimamente me estoy dando el gusto de hacerlo. Este que les presento hoy es imponente (como se ve en la foto), tiene personalidad y acompaña excelentemente mis comidas antes de convertirse muchas veces en ricas “bruschetas”. Por eso quiero compartir con ustedes la receta:

½ kg de harina 000
2 dedalitos de azafrán
15 gr. de levadura de cerveza
1 cucharadita de azúcar
1 ramita de tomillo fresco o seco
Aceite de oliva
Sal


Calentar 2 cucharadas de agua y disolver en ella el azafrán. Disolver la levadura y el azúcar en 150 c.c. de agua. Agregar esos líquidos a la harina junto a 4 cucharadas de aceite, el tomillo picado y una cucharadita de sal. Mezclar bien los ingredientes durante 8-9 minutos y dejar leudar en un recipiente cubierto, en un lugar tibio, durante 2 horas.
Después de ese tiempo, desgasificar ligeramente amasando un par de minutos, darle forma de pan alargado (o dos) y colocarlo en una asadera cubierta con una placa de silicona (o enharinada).
Cubrirlo nuevamente y dejar leudar durante una hora.
Hacer unos cortes oblicuos con un cuchillo afilado y cocinar en horno precalentado a 200º durante 5-6 minutos. Bajar luego la temperatura a 180º y continuar la cocción durante 20-25 minutos.
Después del primer leudado se le pueden agregar aceitunas negras distribuyéndolas bien en toda la masa y seguir con el procedimiento explicado anteriormente.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Hice pan!!!



Hace mucho que no escribo en mi blog, y lo extraño… Las cosas de la vida me llevaron a otros rumbos, dejándome poco tiempo para dedicarle. Pero me propongo retomar desde ahora , y qué mejor que con un rico pan??? Desde hace ya bastante tiempo, como pan multicereal. Me gusta, es rico y dicen que hace bien… Pero como cada vez está más caro, empecé a investigar, encontré una receta interesante, con un óptimo resultado, y aquí está!


Ingredientes :
Harina integral superfina: 250g.
Harina de trigo 000: 250g.
Aceite: 2 cucharadas.
Agua: 300cc tibia.
Sal: 10g.
Levadura fresca: 25g.
 Miel: 1 cucharadita.
Semillas variadas (lino, sésamo y girasol): 50g.
Semillas extras variadas: para espolvorear 50g.
Para pincelar el pan:
Yema de huevo: 1.
Agua: 1 cucharada.

Disuelvan la levadura en agua tibia, con el aceite y la miel, mezclen y reserven. Coloquen en un bol las harinas mezcladas, incorporen la sal y mezclen. Hagan un hueco en el centro e incorporen la mezcla de agua, aceite, levadura y miel. Mezclen e incorporen de a poco, a medida que la preparación lo requiera. Amasen hasta lograr una masa suave, que no se pegue en las manos. Tapen y dejen levar 1 hora. Amasen e incorporen las semillas. Coloquen en un molde grande de budín inglés previamente aceitado. Dejen levar durante 1 hora más. Le hice un par de cortes transversales en la superficie porque queda más lindo. Pincelen con la mezcla de yema y agua. Espolvoreen con las semillas extras. Horneen a 180º C durante 45 minutos. Para verificar la cocción introduzcan un palillo de madera y si sale seco, significa que ya está listo! Lleva tiempo, por eso lo hago los sábados, que es cuando estoy en casa, pero les aseguro que vale la pena!!!


martes, 23 de junio de 2009

El pan nuestro



No crean que me olvidé de ustedes! Es sólo que anduve bastante atareada con trabajos en casa y un par de días sin compu….Igual anduve cocinando como siempre, pero algunas veces hice recetas que ya había publicado, otras veces mis experimentos no dieron los resultados esperados, y otras cociné cosas para mi familia, pero me olvidé de sacar fotos! Ya las volveré a hacer y después les cuento!
Entre las cosas que estoy experimentando últimamente, muchas tienen que ver con algo que siempre fue una especie de fantasma para mí: la LEVADURA. Y digo fantasma por el miedo y el respeto que siempre le tuve por la incógnita que siempre implica: ¿Levará? ¿Y cuánto? Ya incursioné con mi primera pizza (que ya les conté) y por suerte no fue tan grave. Es más, salió muy bien! Pero ya intenté dos veces hacer unas facturas, que salieron muy ricas pero gigantes!!! Crecieron demasiado y salieron del horno impresentablemente apretaditas y encimadas unas a otras, razón por la cual no las publiqué. Hasta ni me animé a sacarles fotos!!!
Hace unos días hice unos pancitos, que salieron bien aunque pegados al papel manteca con el que había forrado la asadera (que en teoría se llama así porque debería ya venir engrasado, aunque comprobé que es mentira!). El sabor era bueno pero salieron paliduchos porque la receta indicaba que había que pintarlos con leche y no con huevo…
En fin…la levadura no es mi fuerte! Pero hoy, EUREKA!!!, probé una vieja receta de Blanca Cotta que encontré entre los varios recortes antiguos que colecciono y funcionó!!!
Por eso quiero compartirlos con ustedes. Por supuesto, hay que tener el tiempo y la paciencia para esperar que leven. Por eso aproveché que afuera hace frío y tenía cosas para hacer en casa sin necesidad de salir, y el resultado valió realmente la pena!
No tienen un nombre particular, así que los voy a llamar Pancitos y nada más! Ahí va la receta:

1 papa mediana (Sí! Una papa!)
25 gr. de levadura
50 gr. de manteca
1 cucharada de azúcar
½ cucharadita de sal
2 huevos (uno para pintarlos)
1 pote de yogur natural
3 tazas de harina
semillas de Kümel c/n (pueden ser de sésamo, amapola, o lo que quieran. Como la receta decía kümel y yo las tenía, aproveché para usarlas porque ya no sabía que hacer con ellas!)

Hiervan la papa y conviértanla en puré. Agréguenle la manteca, amalgamen bien y dejen entibiar. Entonces mézclenle la levadura desmigajada, el azúcar, la sal, un huevo, y el yogur y mezclen bien.
Por último, agreguen la harina hasta formar una masa tierna y lisa (si es necesario, agreguen un poco más de harina), y amasen como con bronca (aprovechen para descargarse!). Dejen levar un par de horas en un lugar cálido y en un recipiente cubierto con un repasador) y vuelvan a amasar.
Armen bollitos del tamaño de una pelotita de ping pong y coloquen en una asadera enmantecada bien separados unos de otros como en la foto, porque crecen!



Píntelos con el otro huevo batido y espolvoreen con las semillas elegidas.



Dejen levar hasta que los vean hinchaditos (aprox. 20 minutos) y cocinen en horno bien caliente hasta que estén doraditos (aprox. 20 minutos). Salieron 12 pancitos bastante grandes, casi como para hamburguesas, con una miga esponjosa y livianísima!