viernes, 24 de julio de 2009

Los ñoquis del 29



Sí. Ya sé que hoy no es 29, pero estos ñoquis los hice el 29 del mes pasado y después que les saqué la foto y los comimos, ya era demasiado tarde para publicarlos…
Por eso los publico ahora para que los puedan hacer la próxima semana.
En principio les doy la masa básica para 4 personas, así la tienen para todos los 29:

1 kg. de papas
300 gr. de harina 000
2 yemas
sal

Hiervan las papas lavadas y con cáscara en abundante agua fría con sal gruesa (para que no se les rompa la piel), hasta que estén tiernas. Pélenlas y hagan un puré. Salen a gusto y agreguen las yemas y la harina. Amasen hasta que no se pegue en las manos y tenga una consistencia como para ir haciendo choricitos del grosor de un dedo (si hace falta, agreguen un poco más de harina). Cortar en porciones de aproximadamente 2 cm. Y pasarlos por el aparatito de hacer ñoquis o por un tenedor.
Vayan colocándolos en una bandeja enharinada, y cuando estén todos hechos, cocínenlos en agua salada hirviendo. Retírenlos cuando suban a la superficie.
Condimenten con la salsa que prefieran. Hoy les voy a dar la receta de la salsa de la foto, que fue la que hice el mes pasado:

1 kg. de tomates perita maduros (esta vez la hice con tomates frescos porque me gusta más, sino, uso los de lata La Campagnola)
¼ kg. de carne picada de cerdo
100 gr. de hongos secos
1 cebolla
1 ajo
½ morrón rojo
1 ají picante (amo el picante!)
1 chorrito de vino tinto
aceite, sal

Pongan a remojar los hongos un par de horas antes de hacer la salsa.
Piquen ajo, cebolla, morrón y ají picante y salteen en un par de cucharadas de aceite. Agreguen la carne picada y rehoguen mezclando bien. Cuando la carne cambie color, echen los hongos escurridos y picados y un chorrito de vino, y cuando éste se haya evaporado un poco, echen los tomates picados. Si la hacen con tomates frescos, pásenlos antes un par de minutos por agua hirviendo, pélenlos y píquenlos. Si usan los de lata, píquenlos y échenlos con todo su jugo. Obviamente el sabor del tomate fresco es mucho más rico!
Salen y dejen cocinar a fuego lento unos 40 minutos, echando un poco de agua si está demasiado espesa.
Condimenten los ñoquis una vez hervidos, y sirvan con queso rallado.

Por fin…Mis BROWNIES!!!



Hace muchos años que hago brownies. Como ya todos saben mi condición de choco-adicta, es una de mis recetas favoritas por lo ricos, fáciles y rápidos de hacer. Juro que tardo menos en hacerlos, del tiempo que me llevaría ir hasta la esquina a comprar facturas! (cosa que obviamente nunca hago)
Muchos tienen ya la receta porque está en la agenda de cocina que publiqué hace algunos años, pero ya muchos me han dicho que no les salen como los míos…Esta vez publico la receta a pedido de mi público, con todos los detalles, incluída la medida de la asadera que uso, pero la condición es que publiquen sus comentarios cuando los hagan!!!

Ahí va la receta para una asadera de 22 x 30 cm.:

150 gr. de manteca
150 gr. de chocolate (yo uso Águila)
1 taza y ½ de azúcar
4 huevos
1 cucharadita de polvo para hornear (Royal)
3 cucharadas de harina (últimamente estoy usando Blancaflor además del Royal, y quedan mejor)
50 gr. de nueces picadas grueso

Precalienten el horno a 180º y cuando lo enciendan, pongan una cacerolita con la manteca y el chocolate en trozos hasta que se derritan (OJO!! Que no se vaya a quemar!!). Mezclan bien y coloquen en un bol. Añadan el azúcar, mezclen bien y vayan colocando los huevos de a uno, batiendo bien con cuchara de madera después de cada adición. Tiene que quedar una mezcla espumosa con globos grandes como los de la foto.



Incorporen la harina y el polvo para hornar. Mezclen bien y añadan las nueces.
Coloquen en la asadera enmantecada y enharinada y horneen 20 minutos.
Tienen que quedar húmedos en el centro. Al principio se va como a inflar la preparación, pero baja a medida que se vaya enfriando. Es mejor hacerlos el día anterior para poder cortarlos en cuadrados mucho más fácilmente, sino, van a estar demasiado tiernos y se les van a desmigajar al cortarlos. La superficie tiene que quedar “craquelada”. ¿se entendió?

Pollo exótico

No quisiera que ustedes piensen que hago siempre y sólo cosas dulces, aunque algo de verdad tiene…Lo que pasa es que me atrae mucho más experimentar con la repostería…
Pero esta vez sí que hice algo bien distinto!!!
Resulta que Paula y Juan me regalaron para mi cumple un libro de cocina muy lindo sobre platos únicos, y por supuesto, no lo iba a guardar en mi biblioteca sin probar alguna receta!!!



Elegí este pollo para festejar el día del amigo, porque me pareció interesante, y porque tenía en casa todos los ingredientes para hacerlo. Su título original es Asado picante de pollo, pero no se asusten! Cada uno le puede poner la cantidad de picante que quiera…

Para 4 personas:

50 gr. de almendras molidas
50 gr. de coco rallado
3 cucharadas de aceite
1 cebolla bien picada
1 cdita. de jengibre fresco rallado
1 diente de ajo picado
1 cdita de ají picante molido
1 cdita de garam masala
1 cdita de sal
150 gr. de yogur natural
4 pata muslo de pollo sin piel (yo usé 4 muslos para 2 personas)

Precalienten el horno a 160º. Tuesten el coco y las almendras en una sartén hasta que lo vean doradito y reserven.
Calienten el aceite y rehoguen en él la cebolla hasta que esté dorada.
Mezclen el yogur con el jengibre, el ají picante, el garam masala (si no tienen, olvídenlo!), la sal, la cebolla rehogada y la mezcla de coco y almendras.
Coloquen el pollo en una fuente para horno y cubran de a cucharadas con la mezcla anterior. Horneen de 45 minutos a 1 hora o hasta que al pinchar la parte más gruesa del pollo, salga un líquido transparente.

Con qué lo acompañé?
Basta de siempre puré de papas para acompañar cualquier cosa!!! Me niego!!!
Esa mañana había visto en TV a un cocinero haciendo un puré de broccoli y me pareció una buena y colorida guarnición para mi pollito picante. Muy sencillo: Herví broccoli hasta que quedó bien blandito y luego lo procesé con aceite de oliva y sal y nada más!!! Es muy suave y sabroso, pero si lo quieren más definido, pueden hervir un diente de ajo con el broccoli y procesarlos juntos.
Raro todo, pero buenísimo!!!

jueves, 16 de julio de 2009

Tortitas de limón y ricotta

Recién me doy cuenta que hace bastante que no escribo en mi blog…Obviamente tuve motivos para no hacerlo!
Uno de ellos fue que la falta de participación en el blog, por momentos hace que me vaya “desinflando” las ganas…
Me resulta bastante difícil escribir sin saber después la opinión de mis lectores…Y yo sé que me leen!! Me encuentro con gente en distintos ámbitos, que me cuentan las recetas que probaron, y me hacen sus comentarios personalmente o por mail, pero no lo publican en el blog!!! Será que los argentinos tenemos temor a exponernos? Será que somos vagos? Será que no estamos acostumbrados a participar públicamente? ¿Qué opinan ustedes?

Pero además de mis interrogantes y mis ganas medio “pinchadas”, hubo un motivo principal y más alegre que justifica mi ausencia y es que CUMPLÍ AÑOS el 8 de julio!!!
Fue una semana de cocina intensa y variada! La pandemia de gripe A hizo que no hiciera un único y multitudinario festejo como solía ser mi costumbre, sino que fraccionara el festejo en distintas reuniones…En la vorágine, las cosas que cociné fueron siendo engullidas antes de acordarme de sacar fotos de lo producido (salvo los brownies que publicaré próximamente), y por lo tanto, pastas rellenas, carnes braseadas, tiramisu,locro y empanadas, tortas (2) de cumple y otras cositas más, no serán incluídas en el blog por ahora. Por otra parte, como también cociné cosas ya publicadas, como el hummus y el pan de maíz, me ahorro un poquito de la culpa!

Pasadas las celebraciones, como siempre el invierno me invita a hornear alguna cosita rica para compartir un té con amigas…Por eso hoy les propongo estas tortitas que hice ayer y que tuvieron mucho éxito! Tienen la forma de muffin pero la masa es distinta.La receta original es del blog de Cavoletto di Bruxelles, pero por una cuestión de tiempo, las simplifiqué al máximo y no les hice el glaseado decorativo correspondiente. No estaban tan lindas, pero estaban tan ricas y esponjosas que nadie reparó en la éstética minimalista!!!




Acá va la receta:

harina leudante 200g
azúcar 150g
ricotta 150g
manteca 120g
1 huevo
1 limón
1 cucharadita de polvo para hornear (se puede evitar, pero yo lo pongo igual, a pesar de usar harina leudante)
algunas gotas de esencia de almendras (las puse pero ni se nota!!!)

Batan el huevo con el azúcar durante un par de minutos y agreguen, sin dejar de batir, la ricotta, la manteca derretida, el jugo y la cáscara rallada del limón y la esencia de almendras (optativo). Por último agreguen la harina tamizada junto con el polvo de hornear y mezclen bien todo. Llenen los pirotines previamente colocados en un molde de muffins, hasta ¾ partes de su capacidad (porque crecen), y horneen a 180º durante unos 20 minutos aproximadamente.

martes, 30 de junio de 2009

Arroz con leche…sin casamiento




Me gusta el arroz con leche. Nunca entendí porque está metido en la tradicional canción infantil ni porqué la señorita aspirante al casamiento debía ser de San Nicolás…Sólo por la rima? En mi memoria sigue registrado el que hacía mi mamá y me encantaba. Nunca supe donde habría aprendido a hacerlo, ella que era tan italiana, porque la historia de este postre, indica que es de antigua tradición española, probablemente heredado de los conquistadores árabes…
Por algún extraño motivo que no logro entender, este postre que los argentinos adoptamos como nacional, tiene fanáticos que lo aman, o detractores que lo odian. Yo pertenezco a los primeros. Tanto es así (y ahora les revelaré un vergonzoso secreto celosamente guardado durante años), que cuando era joven y vivía en Italia, tenía antojos furiosos de esta delicia pero como no existía Internet y las llamadas internacionales eran muy costosas como para preguntárselo a mi mamá, no tenía idea de cómo hacerlo!
Un día, por esas casualidades de la vida, conocí en Bologna a una chica argentina quien me prestó un libro que se había llevado con ella, donde estaba la tan ansiada receta!!! Y así fue como alguna vez lo habré empezado a hacer. A la chica no la ví más, ni siquiera recuerdo su nombre ni de donde era. Sólo sé que ese libro nunca se lo devolví, y me sirvió mucho durante mi estadía en el exterior para iniciar mis primeras experiencias culinarias.

Aún hoy, con las páginas despegadas y manoseadas, ese libro ajeno y convertido en mío, que tal vez muchos conozcan, llamado “Cocina fácil para la mujer moderna” de Choly Berreteaga, publicado en 1976, sigue siendo mi material de consulta a la hora de hacer arroz con leche. La receta es impecable, aunque yo le modifiqué algunos pasos. Sale cremoso y muy rico. Con los años lo fui enriqueciendo con distintos ingredientes: chocolate, coco, nueces, pasas, etc…

Hoy quiero compartir con ustedes mi última versión, aunque también pueden obviarse los ingredientes extra, y quedarse con la receta básica. Eso sí: Abstenerse si no les gusta la canela. En mi opinión, es el “alma” del arroz con leche, aunque en realidad la de Choly lleva esencia de vainilla…

1 litro de leche entera
100 gr. de arroz doble carolina
150 gr. de azúcar
1 pizca de sal gruesa
1 trocito da cáscara de limón (yo le pongo 2 ó 3 tiras)
2 bastoncitos de canela (o esencia de vainilla)
50 gr de nueces
50 gr de damascos secos
canela en polvo c/n

Mezclar todos los ingredientes y dejar reposar ½ hora. Acá, Choly dice que el azúcar se debe agregar al final, cuando el arroz esté cocido. Yo en cambio lo pongo todo junto.
Cocinar a fuego suave revolviendo de vez en cuando con cuchara de madera. Al final, cuando vean que la leche está prácticamente consumida, revuelvan con atención para evitar que se pegue en el fondo. No sé cuánto tiempo lleva (bastante), pero se van a dar cuenta cuando esté cremoso y el arroz bien cocido. No tiene que quedar líquido porque es horrible!!!
Una vez que apagaron el fuego, agreguen las nueces y los damascos en trocitos. Pongan en compoteras individuales y espolvoreen con canela en polvo. Sirvan a temperatura ambiente si es invierno o bien frío en verano.

Coliflor sin receta




Es época de repollos varios, entre los cuales bróccoli, repollitos de Bruselas y hakusai sobre los cuales ya publiqué alguna receta. Pero no me olvido del coliflor (o LA coliflor?). Muchos lo ningunean porque su olor es muy desagradabe a la hora de cocinarlo, y me parece muy injusto aunque bastante comprensible!
Esta vez, tengo la perfecta solución para este problema y sin receta!!! Lo aprendí del chef Keith Show, un chef americano del cual recibo periódicamente sus newsletters con recetas muy sencillas y naturales. Si entienden inglés, pueden hacer click aquí para ver sus videos.

Parece mágico pero no lo es:
Separen las florcitas de el/la coliflor dejándolas de tamaño no demasiado chico. Lávenlas y colóquenlas apretaditas unas junto a otras en una fuente para horno. Rocén con aceite de oliva, condimenten con sal y pimienta negra o lo que quieran, y cocinen en horno moderado hasta que se los vea doraditos como los de la foto. Yo les puse pimienta de Jamaica, y quedaron muy sabrosos. Y ya está! Nada más simple! Sin hervir, sin olor, con todas sus vitaminas y un sabor riquísimo!

viernes, 26 de junio de 2009

Hakusotto?



No vayan a creer que hablo japonés, aunque ganas no me faltan! Es sólo que acabo de inventar una palabra para este plato que cociné anoche. Suena fea pero es la única que se me ocurrió…Se trata sencillamente de un risotto con hakusai, un especie de repollo chino del cual creo haberles ya hablado en otra oportunidad. Me gusta porque no tiene el sabor fuerte a repollo y es una verdurita original y simpática. Y la verdad es que el risotto quedó buenísimo, ideal para una noche invernal, sobretodo por el “picor” del peperoncino!



Ahí va la receta (para 2)

1 hakusai
100 gr. de panceta ahumada
3 pocillos de arroz
1 ajo
1 cebolla (yo usé echadote porque no tenía…)
caldo de verduras c/n (puede ser con cubito)
1 chorrito de vino blanco
aceite de oliva
manteca
queso rallado

Piquen ajo, cebolla y peperoncino (ají picante) y salteen en aceite y un poco de manteca. Agreguen la panceta en cubitos y hagan dorar poquito. Echen el arroz y revuelvan a fuego medio hasta que esté transparente. Incorporen un chorrito de vino, dejen evaporar unos segundos y agreguen un cucharón de caldo caliente y el hakusai cortado en tiritas y revuelvan continuamente. A medida que el arroz vaya absorbiendo el líquido, vayan agregando más, pero de a poco (no tiene que quedar una sopa, sino un risotto!).
En total les va a llevar 20 minutos para que el arroz esté a punto. Después de ese tiempo, apaguen el fuego, echen una nuez de manteca y un puñado de queso rallado. Revuelvan y ya está!
Este procedimiento es igual para cualquier risotto. En lugar de la panceta y el hakusai, lo pueden hacer con cualquier otro ingrediente: jamón y arvejas, o queso fresco (agregado al final), hongos, espinacas, o lo que se les ocurra! En sólo media hora!

martes, 23 de junio de 2009

El pan nuestro



No crean que me olvidé de ustedes! Es sólo que anduve bastante atareada con trabajos en casa y un par de días sin compu….Igual anduve cocinando como siempre, pero algunas veces hice recetas que ya había publicado, otras veces mis experimentos no dieron los resultados esperados, y otras cociné cosas para mi familia, pero me olvidé de sacar fotos! Ya las volveré a hacer y después les cuento!
Entre las cosas que estoy experimentando últimamente, muchas tienen que ver con algo que siempre fue una especie de fantasma para mí: la LEVADURA. Y digo fantasma por el miedo y el respeto que siempre le tuve por la incógnita que siempre implica: ¿Levará? ¿Y cuánto? Ya incursioné con mi primera pizza (que ya les conté) y por suerte no fue tan grave. Es más, salió muy bien! Pero ya intenté dos veces hacer unas facturas, que salieron muy ricas pero gigantes!!! Crecieron demasiado y salieron del horno impresentablemente apretaditas y encimadas unas a otras, razón por la cual no las publiqué. Hasta ni me animé a sacarles fotos!!!
Hace unos días hice unos pancitos, que salieron bien aunque pegados al papel manteca con el que había forrado la asadera (que en teoría se llama así porque debería ya venir engrasado, aunque comprobé que es mentira!). El sabor era bueno pero salieron paliduchos porque la receta indicaba que había que pintarlos con leche y no con huevo…
En fin…la levadura no es mi fuerte! Pero hoy, EUREKA!!!, probé una vieja receta de Blanca Cotta que encontré entre los varios recortes antiguos que colecciono y funcionó!!!
Por eso quiero compartirlos con ustedes. Por supuesto, hay que tener el tiempo y la paciencia para esperar que leven. Por eso aproveché que afuera hace frío y tenía cosas para hacer en casa sin necesidad de salir, y el resultado valió realmente la pena!
No tienen un nombre particular, así que los voy a llamar Pancitos y nada más! Ahí va la receta:

1 papa mediana (Sí! Una papa!)
25 gr. de levadura
50 gr. de manteca
1 cucharada de azúcar
½ cucharadita de sal
2 huevos (uno para pintarlos)
1 pote de yogur natural
3 tazas de harina
semillas de Kümel c/n (pueden ser de sésamo, amapola, o lo que quieran. Como la receta decía kümel y yo las tenía, aproveché para usarlas porque ya no sabía que hacer con ellas!)

Hiervan la papa y conviértanla en puré. Agréguenle la manteca, amalgamen bien y dejen entibiar. Entonces mézclenle la levadura desmigajada, el azúcar, la sal, un huevo, y el yogur y mezclen bien.
Por último, agreguen la harina hasta formar una masa tierna y lisa (si es necesario, agreguen un poco más de harina), y amasen como con bronca (aprovechen para descargarse!). Dejen levar un par de horas en un lugar cálido y en un recipiente cubierto con un repasador) y vuelvan a amasar.
Armen bollitos del tamaño de una pelotita de ping pong y coloquen en una asadera enmantecada bien separados unos de otros como en la foto, porque crecen!



Píntelos con el otro huevo batido y espolvoreen con las semillas elegidas.



Dejen levar hasta que los vean hinchaditos (aprox. 20 minutos) y cocinen en horno bien caliente hasta que estén doraditos (aprox. 20 minutos). Salieron 12 pancitos bastante grandes, casi como para hamburguesas, con una miga esponjosa y livianísima!

martes, 16 de junio de 2009

Pan de hierbas y aceitunas



En uno de los últimos comentarios, alguien me pidió una ayudita para armar un menú de cumpleaños para 12 personas. En estos casos, como entrada, yo suelo usar los panes o budines salados, con pastitas varias como el hummus que ya les conté, y alguna otra cosita, para que los comensales se vayan distendiendo y picoteando a gusto, antes del plato principal.
En una entrada anterior, ya les di la receta del pan de maíz, y ahora les doy ésta que también es muy útil para estas ocasiones o para picar con fiambres y quesos varios. Estas cantidades son para un budín chico. Para un molde grande como el de la foto, deberán duplicar las cantidades.

150 gr. de harina leudante
2 huevos
4 cucharadas de crema de leche
4 cucharadas de aceite de oliva
100 gr. de aceitunas verdes
100 gr. de aceitunas negras
½ cucharadita de tomillo
½ cucharadita de romero picado
½ cucharadita de sal
½ cucharadita de pimienta

Mezclen los huevos con la sal y la pimienta. Bátanlos a mano hasta que la mezcla quede espumosa. Agreguen las hierbas, la crema y el aceite. Vayan agrgando la harina mientras la tamizan (con un colador) e incorporen bien. Agreguen las aceitunas picadas groseramente y mezclen con una cuchara de madera. Coloquen en un molde de budín inglés chico, enmantecado y enharinado y horneen a 170º hasta que esté dorado y cocido (aprox. 20 minutos).

viernes, 12 de junio de 2009

Torta de chocolate y coco


Como hoy tengo un poco más de tiempo, aprovecho para contarles también la receta de esta torta que es casi una golosina. Es muy esponjosa y húmeda, ideal para el te o el café o en todo momento de gula!

100 gr. de manteca
150 gr. de chocolate
1 taza de azúcar
¼ de taza de agua
4 huevos
1 taza de harina leudante
50 gr. de coco rallado

Derritan sobre el fuego el chocolate en el agua y déjenlo entibiarse mientras baten la manteca blanda con el azúcar.Una vez batida, agreguen de a una las cuatro yemas incorporando bien cada una a medida que las van agregando. Unan a esta preparación el chocolate derretido, la harina y el coco. Batan las claras a nieve y vayan incorporando con movimientos envolventes para que no se baje el batido.
Coloquen en un molde (yo usé uno en forma de anillo de 24 cm de diámetro) enmantecado y enharinado y horneen a 180º hasta que esté cocida (aprox. 40 minutos).

Penne e broccoli


En alguno de los comentarios me pidieron recetas de salsas de tomates distintas para pastas. Cómo me parece que la salsa común de tomates es algo que casi todos saben hacer, hacerlas distintas es sólo cuestión de imaginación, y cómo no suelo hacerlas seguido no tengo fotos para mostrarles en el blog. Prometo que la próxima vez que haga una (aunque no son mis preferidas) la voy a publicar. Pero sí como pastas aunque con otras salsas, entonces hoy quiero proponerles una receta bien rica y sencilla, y especial además para esta época en que los bróccolis están tan lindos!
Esta receta es a ojo para cuatro personas:

400 gr.de penne o cualquier otra pasta corta
1 broccoli mediano
7 anchoas
1 diente de ajo
1 ají picante (optativo)
aceite de oliva c/n

Hiervan el broccoli dividido en florcitas chiquitas en abundante agua salada. Sáquenlos con una espumadera y no tiren el agua, porque ahí mismo van a hervir la pasta. Mientras se cocina la
pasta, doren un ajo partido y el ají picante en aceite de oliva (aprox. de 6 a 8 cucharadas). Cuando el ajo esté dorado, sáquenlo y agreguen las anchoas. Desháganlas con una cuchara de madera y en esta salsita, agreguen los broccolis y salteen. Cuando la pasta esté cocida, échenla en la sartén y salteen todo junto. Si no tienen una sartén con suficiente capacidad, echen la salsa directamente sobre la pasta en la fuente donde la van a servir. Y ya está! Recuerden que para las pastas no existe sólo la salsa de tomate!!!

viernes, 5 de junio de 2009

Tips invernales

Hoy no hay receta receta. Les quiero dar unos tips de esos que siempre vienen bien y es útil saber.
El invierno, para mí y creo también para muchos, es tiempo de sopas, aunque más no sea para tomarse algo calentito que reconforte el alma…
Cómo ya sabemos, lo más fácil es recurrir al omnipresente cubito Knorr por una cuestión de tiempo y a veces hasta de sabor. No voy a decir que nunca los uso porque sería mentirles. A veces me sacan de apuro, en particular cuando quiero hacer un risotto, pero para tratar de evitarlos, recurro a ciertas estrategias que hoy quiero compartir con ustedes.
Suelo hacer sopas cremas de diferentes verduras: calabaza sencillamente hervida, cebollita rehogada y curry, arvejas secas partidas con cebollita rehogada o ajo y menta, zanahorias, naranja y jengibre, de remolachas que ya publiqué, de zucchini, nabo y peras, etc. Todo bien licuado.
También, cuando hago puchero de rabo (que me encanta!) queda el caldo, o cuando quiero hacer risotto como la gente, hago el caldo de verduras con todo como corresponde. Pero en todos los casos, trato de hacer bastante cantidad, como para que sobre y poder congelarlo. Pero lo hago en “monoporciones”. Cómo? En vasitos descartables lo suficientemente grandes como para contener una sola porción. Y porqué descartables? se preguntarán…porque basta cortarlos y poner la porción congelada en una cacerolita y calentar o en microondas, y lista la sopa! Hasta es más rápido que las Qwick!!! (Y más ricas!) Las combinaciones las pueden inventar ustedes (o copiarlas de mis sugerencias…) y si no, una simple bandejita de verduras cortaditas, hervidas y licuadas agregándoles los condimentos o hierbas que quieran (yo les pongo un trocito de canela) y ya está! Como pueden ver en la foto, tengo varios vasitos en mi freezer, como para una semana de frío!!!

Pero hay otra estrategia que hoy quiero contarles: tengo en mi heladera un frasco grande, que también suelo usar para agregar a las salsas o sopas y así darles más sabor. Proceso un par de cebollas, un par de zanahorias, un par de ramitas de apio con sus hojas, mucha albahaca y perejil con bastante aceite de oliva (puede ser con otro aceite también pero no es tan rico). Primero proceso cebollas, apio y zanahorias, y ahí mismo agrego todas las hojas (apio, perejil y albahaca) hasta que quede como una crema. Lo pongo en el frasco, y lo cubro con una capita de aceite de oliva. Dura tres o cuatro meses en la heladera, pero siempre tiene que estar cubierto de aceite.
De esta manera, no tengo que cortar y rehogar verduras cada vez que quiero hacer una salsa o una sopa. Es muy práctico!!!



Y el último tip de hoy no tiene que ver ni con sopas ni con el invierno, pero igualmente útil: cuando me sobran claras porque la receta no las requiere, también las congelo! Pongo una clara en cada cubito de la cubetera y después las meto en una bolsita (se ven en la foto del freezer al costado de los vasitos de sopa, antes de embolsarlas). Cada vez que necesito sólo claras para alguna preparación, las saco un rato antes y las utilizo como si fueran frescas. Hasta se pueden batir tranquilamente a nieve sin problemas, y cuando se me juntan muchas, hago una isla flotante!
Creo que por hoy es suficiente. Ya van a ver que con estos “tips” les va a cambiar la vida en la cocina!!!
Cuéntenme los resultados. Espero sus comentarios! Recuerden que un blog se alimenta de ellos!!!

miércoles, 3 de junio de 2009

Torta fácil de mandarinas

Ustedes pensarán que ya no cocino, pero en realidad estoy cocinando bastante, sólo que no siempre tengo el tiempo de escribirlo, y además…confieso que a veces me lo como y me olvido de sacarle fotos a lo que cociné!
Es inútil repetirlo porque ustedes ya lo saben, mi debilidad son los dulces, para el té, el desayuno o para cualquier hora. Y en estos días, como es época de ricas mandarinas, para amenizar un partido de rummy con un cafecito y algo rico, decidí aprovecharlas!
Es tal vez una de las tortas más fáciles que hago desde hace ya muchos años, con una receta de Blanca Cotta, que no falla jamás!

Ingredientes:
2 mandarinas grandes
¾ de pocillo de aceite
1 huevo
1 taza de azúcar
1 taza y media de harina leudante
100 gr. de nueces picadas groseramente

Procedimiento:
Expriman una mandarina. Laven bien la otra y licuénla o procesen (sin semillas, pero con cáscara) junto con el azúcar, el huevo, el aceite y el jugo de la mandarina que exprimieron antes.
Pongan la harina y las nueces en un bowl y vayan echando de a poco el licuado obtenido, mientras van revolviendo hasta integrar todos los ingredientes.
Vuelquen en un molde mediano de budín inglés (o de la forma que más les guste) enmantecado y enharinado y cocinen a 180º unos 30 minutos aproximadamente, o hasta que clavándole un palillo, éste salga seco.
En este caso, le puse nueces. Otras veces le pongo pepitos de chocolate o nada, según lo que haya en casa. Es riquísima de todas las maneras!!!

viernes, 29 de mayo de 2009

Polenta verde con champiñones


Para mi gusto, estamos demasiado acostumbrados a la polenta de siempre, con salsa, o estofado…Sin embargo, hay muchos modos de hacerla, y ayer, hojeando una vieja revista de cocina italiana, encontré ésta receta vegetariana muy sencilla, sabrosa y distinta.
Por algún motivo que desconozco, no pude descargar de mi máquina la foto de la porción con la guarnición de champiñones, así que tendrán que imaginársela!!

Las cantidades son para dos personas:

1 taza de polenta de cocción rápida
1 atado chico de espinacas
3 cucharadas de aceite
3 tazas de caldo de verduras (puede ser hecho con cubitos)
1 taza de queso rallado
150 gr. de mozzarella cortada en cubitos
1 diente de ajo
S&P

Para la guarnición:
1 bandejita de champiñones (200 gr.)
1 diente de ajo
3 cucharadas de aceite
1 ají picante (si les gusta)
½ vaso de vino blanco
perejil y romero picados
sal

Doren un ajo partido en el aceite. Echen las hojas espinaca ya lavadas y escurridas, pero crudas. Salteen unos minutos hasta que se las vea cocidas y apagen el fuego.
Preparen la polenta como indica el paquete: se hierve el agua, caldo o leche (a gusto), se apaga, se echa la polenta en forma de lluvia, se revuelve un minuto y ya está.
Agreguen las espinacas picadas, el queso rallado y la mozzarella. Revuelvan hasta integrar los ingredientes, salen a gusto y coloquen en una fuente de horno enmantecada. Dejen enfriar, o entibiar si no tienen mucho tiempo. Espolvoreen con un poco de queso rallado y horneen a 180º durante unos 20 minutos. (Yo la espolvoreé también con semillas de sésamo negro, para darle una textura crocante, y porque me gusta!)
Para la guarnición, corten los champiñones en cuartos y saltéenlos en el aceite donde habrán previamente dorado el ajo y el ají picante picado. Después de unos minutos, agreguen el vino y cocinen hasta que se evapore.
Agreguen las hierbas picadas y sirvan con la polenta.

martes, 26 de mayo de 2009

Pan de maíz

Me gustan los panes salados fáciles de hacer, sin levadura sino con polvo de hornear, y por lo tanto sin tener la espera del levado.
Este pan de maíz se hace muy rápido y es bastante versátil: se puede comer con mermelada para el desayuno o con pastitas saladas para un antipasto o para picoteos varios, fiestas, etc.




Esta vez lo hice para el cumpleaños de alguien muy especial en mi vida, y tuvo mucho éxito! Lo acompañé con mi versión personal del hummus árabe y muy sencillo de hacer: 1 lata de garbanzos (sin el líquido), un diente de ajo, sal y aceite de oliva procesados hasta obtener una consistencia cremosa. Delicioso!

Hice también otro pan rico que les voy a contar en los próximos días…Ambas recetas son del blog http://www.cavolettodibruxelles.it/, que recomiendo a quienes entiendan italiano, no sólo por las interesantes recetas sino también por la calidad de las fotos.
Espero que hayan notado que la calidad de mis fotos de hoy es superior a las anteriores que se ven en mi blog! Éstas las hizo Paula, mi sobrina fotógrafa!!

Ahí va la receta:

250 gr de harina para polenta (se consigue en las dietéticas. NO ES LA DE COCCIÓN RÁPIDA!)70 gr de harina 000
2 huevos ligeramente batidos
3 potes de yogurt natural
2 cucharaditas de polvo Royal
2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
1/2 cucharadita de bicarbonato
Sal
1 cucharadita de azúcar

Mezclar las dos harinas, el Royal y el bicarbonato. Unir los huevos, el yogurt, el aceite, la sal y el azúcar. Mezclar bien. Colocar en un molde de budín inglés enmantecado y enharinado. Cocinar a 180º durante 40 minutos o hasta que pinchando con un palillo de brochette, éste salga seco.



viernes, 22 de mayo de 2009

El pucho hace mal


Hoy no tengo tiempo para contarles recetas, pero no quiero abandonarlos!!! Voy entonces a contestar en este post, a todos los comentarios recibidos en el post anterior.
NO DEFIENDO PARA NADA EL CIGARRILLO!!! Estaría loca si lo hiciera. Me modero en el fumar con la esperanza de dejar definitivamente cuanto antes, pero tal vez no se entendió el sentido provocatorio de mi post anterior y por eso quiero aclararlo.
Lo que quise decir, es que también hace mal si comemos mal, y en gran parte de los casos, sin darnos cuenta, porque no le prestamos la atención necesaria y/o suficiente.
Por otra parte, así como hay campañas contra el cigarrillo, no las hay con respecto a la comida saludable.
Por eso defiendo la comida casera, los productos frescos y de calidad y la variedad en nuestra dieta.
Dichosos los que no fuman! Les aseguro que lo voy a intentar yo también!
Hasta la próxima receta!!!

lunes, 18 de mayo de 2009

Fumar y comer hacen mal o hacen bien?

Ayer fui a la fiesta de cumpleaños de una amiga muy querida. Lo pasé requetebién y comí bastante más allá de mis límites normales…Gente encantadora, empanadas y chipas caseros, chorizo y asado muy ricos y muchas más cosas caseras ricas: tiramisú, dos tortas de cumpleaños, pañuelitos de queso y dulce…Todo mucho mejor de lo esperado…
Me alegró mucho poder compartir con ella este nuevo cumpleaños!

Como no conocía casi a nadie en la fiesta, en cuanto tuve ganas de fumar, pregunté si a alguien le molestaba que lo hiciera. Al instante me di cuenta de que era la única fumadora en la reunión…
Fui no fumadora durante 14 años y reconozco que a veces no fui demasiado condescendiente con quienes fumaban. Hace unos tres años, esas cosas “nerviosas” de la vida me condujeron nuevamente al cigarrillo. En realidad creo que quería “hacerme humo”, pero eso lo comprendí tiempo después y ya era tarde para dejarlo. El cigarrillo comenzó nuevamente a formar parte de mi vida…Soy bastante medida y por lo tanto compro prolijamente atados de 10 y sólo muy raras veces supero ese límite diario, y muchas otras ni siquiera llego a esa cantidad.
Ni me pregunto porqué fumo. Sólo sé que lo hago por placer o por nervios, pero en todo caso sin exagerar. No quiero “arruinar” mi paladar por que me gusta sentir el sabor de la comida y el vino, y por eso lo hago moderadamente. Y como los tiempos cambian y ya las reuniones y festejos no se parecen más a las antiguas humaredas incluso en bares y restaurantes, hoy los ambientes cerrados son “libres de humo” y por eso hay que pedir permiso.
Cuando me mandan a fumar solitariamente al patio o al balcón, digo elegantemente “no, gracias” y me quedo quietita sin fumar porque mi cigarrillo también es social y por suerte no compulsivo.
Y ayer, por suerte también, no me mandaron al balcón porque ahí estaba confinado el perro para evitar que se comiera el asado, y aceptaron muy amablemente que me sentara al lado de la ventana entreabierta y participara así de la reunión echando el humo hacia afuera.
Como siempre sucede en estos casos, encender un cigarrillo autoriza a los no fumadores a dar consejos acerca de lo poco saludable de este “vicio” y a hablar de los que por uno u otro motivo tienen que padecerlo convirtiéndose en fumadores pasivos, etc.etc…
Lo respeto y escucho atentamente mientras pienso que mi abuelo fumó toda la vida y sólo se murió de viejo a los 92 años, que al final de algo hay que morir y etc.etc…y finalmente pregunto “ingenuamente”: “pero ustedes ¿qué comen? ¿saben lo qué comen?”
Y entonces me despaché mientras saboreaba mi secreta venganza…Litros de Coca-Cola, hamburguesas de Mc. Donald’s, salchichas, quesos de plástico, pizzas y empanadas del delivery, sopas Quick, cubitos Knorr, fiambres llenos de polifosfatos, facturas y grasas de todo tipo, pastillas para dormir, para el colesterol, y sabe Dios cuantas otras cosas horripilantes van a parar a sus estómagos con tanta naturalidad como si sólo los pulmones fueran nuestro punto vulnerable a proteger contra viento y marea…
Y yo, relegada en el rincón de la ventana con las sillas vacías a mis dos costados porque nadie quería acercarse para no convertirse repentinamente en un fumador pasivo, soy la que hace las compras con los anteojos puestos para leer todos los ingredientes a fin de evitar colorantes, conservantes, emulsionantes, estabilizantes y aromatizantes que mis verdugos tragan impunemente.

Jamás haría la apología del cigarrillo porque sé que no es bueno para nadie y por ningún motivo, ni siquiera por placer. Pero en mi mundo ideal, deberíamos estar más atentos a lo que comemos. Calidad, variedad y jamás cantidad es mi consigna. Y comer rico y casero, y no comer siempre el aburrido churrasco con la monótona ensalada de lechuga y tomate, para poder sentirme bien, con todas las vitaminas bien puestas a través de las carnes, los pescados, los lácteos, las frutas y verduras, y perdonándome alguna lata de choclo o de atún de vez en cuando.
Yo sé lo que me puede pasar si fumo, pero vos… ¿sabes qué comés?

Torta fácil de ricotta y chocolate


Hola! No desaparecí!
Tengo varias cosas para contarles, pero como tengo poco tiempo, lo voy haciendo de a poco, en mis ratitos libres…
Me gustan mucho las tortas de ricotta (lo escribo con doble t, como corresponde!), pero hasta ahora siempre hice la clásica pasta frolla. Ésta, en cambio, es mucho más fácil y más rica. Y como si esto fuera poco, lleva chocolate, cosa que para una choco-adicta como yo, se está volviendo casi imprescindible!
Por otra parte, ya ni se me ocurre más comprarla. No hay ya panadería o confitería que haga una cosa agradablemente comestible…
Confieso que para lograr este excelente resultado, uso una ricotta fresca que consigo en el Mercado del Progreso y que es inigualable, aunque estoy segura de que también sale rica con cualquier otra que sea de buena calidad.
Que la disfruten!!!
Ingredientes para la masa:
300 gr. de harina
75 gr. de manteca
150 gr. de azúcar
1 huevo
2 cucharaditas de polvo para hornear
cácara rallada de un limón
una copita de rhum (u otro licor a gusto)

Ingredientes para el relleno:
½ kg. de ricotta
100 gr. de chocolate rallado
150 gr. de azúcar
unas gotas de esencia de vainilla
una copita de rhum (u otro licor a gusto)

Preparación: trabajen con las manos la harina con la manteca hasta que quede como arena gruesa. Agreguen el resto de los ingredientes y sigan trabajando con las manos. No tiene que formarse una masa sino que quedan como migas tipo bolitas de distintas medidas. Coloquen la mitad de esta preparación cubriendo el fondo de una tortera de 22 cm. de diámetro hasta formar una base.Para preparar el relleno, tamicen la ricotta para que quede más cremosa y agreguen luego el resto de los ingredientes mezclando bien hasta amalgamar todo. Una vez listo, colóquenlo sobre la base que habían hecho en la tortera y cubran con la mitad de la preparación de “masa desmigajada” hasta cubrir.
Horneen a 180º durante unos 40 minutos hasta que se vea bien dorada en la superficie. Espolvoreen con azúcar impalpable cuando ya esté fría. Queda buenísima: crocante por fuera y cremosa por dentro!


miércoles, 13 de mayo de 2009

Pañuelitos de queso y batata



Me encantan estos pañuelitos! Los hago desde hace muchos años con una receta de Maru Botana. Son la versión más “elegante” del famoso “postre vigilante” nacional.
Las fotos que hoy acompañan este post, son poco nítidas, pero al menos se entiende como son! Y para peor, me olvidé de espolvorearlos con azúcar impalpable, como debería ser!!! (la fotografía no es mi fuerte, y más de una vez, las saco con las manos enharinadas o “pringosas”, como dice una amiga…)

La masa es muy sencilla de hacer:

300 gr. de manteca
300 gr. de queso mantecoso
300 gr. de harina

Corten el queso y la manteca en cubitos y amásenlo con la harina hasta que quede una masa bien homogénea. Envuelvan con film y guarden 2 hs. en la heladera.
Pasado ese tiempo, estiren la masa a ½ mm. de espesor y corten cuadrados de aprox. 6 cm. de lado.

Para el relleno van a necesitar ¾ kg. de dulce de batata. Córtenlos en bastoncitos y colóquenlos en diagonal sobre el cuadrado, para poder formar el pañuelito como muestra la foto, uniendo los extremos opuestos. Coloquen sobre una placa limpia o forrada con papel manteca.

Dejen descansar 30 minutos en la heladera y horneen 15 minutos a 180º
Con estas cantidades salen unos 30 pañuelitos. No hagan como yo. Cuando estén fríos, espolvoreénlos con azúcar impalpable!

domingo, 10 de mayo de 2009

Canelones solidarios

Hace un ratito publiqué la receta de los muffins y después de haberlo hecho, me acordé de algo que quería contarles, porque no quiero que mi blog se limite sólo a la cocina.

No se trata de una receta de canelones. Eso lo dejo para otra oportunidad, y no faltará!
El viernes pasado fui a una cena solidaria organizada por la Fundación Argentina de Transplante hepático, donde el plato principal era Canelones. Quienes me conocen bien saben que no como pastas en cualquier lado (salvo en mi casa o en casas “garantizadas”), porque
siempre es difícil satisfacer mi paladar italiano. Esta vez no fue una excepción para mí, gastronómicamente hablando, a pesar de que mis compañeros de mesa los calificaban de deliciosos y los engulleron rápidamente. Pero hay algo que me parece importante señalar, y es que estos canelones tenían un ingrediente cada vez más raro en la cocina: el amor.

El objetivo de las cenas mensuales que la FATH organiza, es la recolección de fondos para continuar su maravillosa obra, y siempre la comida está realizada por voluntarios, entre los cuales el Dr. Horacio Aziz, director y alma mater de la Fundación. Cuestan $60.- (no incluye bebida alcohólica) y todo el dinero recaudado sirve para mantener a esta institución, que no recibe subsidios de ningún tipo, y que tiene un Hogar de tránsito que alberga a quienes vienen del interior esperando un transplante o cualquier tipo de intervención quirúrgica, en particular chicos.

Después de la cena (es la segunda a la cual asisto) recorrimos el lugar y me quedé muy impresionada porque además de ser muy lindo, está completamente equipado gracias a donaciones, que por pequeñas que sean, lograron que este hogar de tránsito cuente con todas las comodidades para hospedar a los enfermos, además de sala de recreación para los chicos, una escuela para que no pierdan días de clases, sala de rehabilitación, comedor, y todo completamente gratis, gracias al esfuerzo y voluntad del Dr. Azis y de sus colaboradores voluntarios!
Y como reflexiona el mismo Dr. Azis: “Cuando la enfermedad nos enfrenta y nos coloca en situaciones extremas, sólo el amor puede transformar el dolor en esperanza. Sentirse reflejado en el otro, comprometer nuestro esfuerzo para aliviarlo, hacer con cada uno lo que esperaría se hiciese conmigo mismo, es sencillamente ejercer ese amor tantas veces proclamado como olvidado en estos tiempos.”

¿Cómo no contarles entonces ésto que viví? Sería bueno juntarnos para ir a la próxima cena y mientras lo pasamos lindo entre amigos colaboramos también con esta obra que necesita de nuestro aporte para seguir adelante!Para más información, pueden entrar a la página http://fath.org.ar/