jueves, 7 de enero de 2010

Bizcochitos de queso





Voy escribiendo de a poco alguna de las cosas que hice para los distintos brindis. Estos bizcochitos están muy buenos para picotear con un trago o aperitivo o mientras esperamos la comida. Son muy fáciles de hacer y les encanta a todos!
La primera vez que los hice (son los de la foto) quise hacerlos en forma de estrella porque me parecían más “festivos”, pero cuando vi que dan más trabajo porque las puntas de la estrella se pegaban un poquito a la mesada, y después había además que “re-amasar” los sobrantes, decidí cambiar el formato por uno más convencional porque por suerte, siguen siendo igual de ricos!!!
Les cuento cómo los hice:

Ingredientes:

200 gr. de harina
100 gr. de manteca
1 yema
75 gr. de queso rallado (parmesano o sardo)
2 cucharadas de semillas de amapola
1 pizca de sal

Mezclé la harina con el queso rallado y le agregué la manteca a temperatura ambiente, o sea pomada, la yema las semillas de amapola y la sal. Lo uní rápidamente agregando una cucharada de agua fría para que la masa no quedara demasiado seca.
Hice un bollo, lo envolví con papel film y lo dejé descansar 30 minutos en la heladera.
Estiré la masa con un palo de amasar, sobre la mesada enharinada, hasta un espesor de aproximadamente 5 mm. Y recorté los bizcochitos con un molde, aunque también pueden cortarse a cuchillo.
Los coloqué en una asadera enmantecada y los horneé a 180º durante aprox. 10 minutos hasta que los ví dorados.
Yo puse las semillas en la masa porque seguí fielmente la receta, y me gusta esa textura, pero si no les gusta, pueden no ponerle nada, o ají molido, orégano, etc.
Salen un montón de bizcochitos!

miércoles, 6 de enero de 2010

Plum cake salado




Que nadie me pregunte porqué se llama Plum cake, si no tiene ciruelas (plum, en inglés).
La realidad es que no hay un nombre específico para este tipo de preparaciones. En otros posts, lo llamé “pan” o “budín”, pero tampoco es correcto porque no lo es…En síntesis, es como un budín inglés, pero salado, ideal para untar con una mezcla de queso blanco y ciboulette, mientras llega la comida. Digamos que puede servir para un brindis informal, o como entrada, o como ustedes quieran. Es muy rico y sabroso!
Les cuento cómo lo hice:

Ingredientes:
300 gr. de harina leudante
4 huevos
8 tomates secos
100 gr. de queso rallado
50 gr. de nueces en trocitos (no demasiado molidas)
1 ramito de tomillo (cómo no tenía, le puse ciboulette)
8 cucharadas de leche
8 cucharadas de aceite
1 pizca de azúcar
manteca y harina para el molde
Sal & pimienta

Uní los huevos con la leche, el aceite, una pizca de azúcar y una de sal y otra generosa de pimienta recién molida. Le agregué la harina tamizada de a poquito para evitar grumos y mezclé bien todo. Le uní los tomates cortados en trocitos, el queso rallado, un puñado de la hierba elegida (en mi caso, ciboulette) y las nueces.
Volqué todo en un molde de budín inglés enmantecado y enharinado y lo cociné en el horno a 180º durante aproximadamente 40 minutos (siempre depende del horno…) hasta que pinchándolo con un palito de brochette, éste salga seco. Se sirve frío.
(las fotos las hizo mi sobri Paula, medio corriendo, antes de que lo devoráramos!)

lunes, 28 de diciembre de 2009

Ensalada de la Abundancia




Como muchos de ustedes ya saben, colecciono libros y recetas de cocina de todo tipo. Desde que existe Internet, también las recetas que encuentro en la red, pasan a engrosar mi patrimonio de coleccionista.
A pesar de ésto, sigo comprando libros y revistas cada vez que voy a Italia, y esta última vez no fue una excepción. Compré varios libros y revistas, pero hay dos que me gustaría mencionar: “ Fritto e Mangiato” y “I menú della festa” de donde estoy comenzando a preparar algunas recetas. Son libros, digo yo, “inteligentes”, con recetas sencillas, muy bien explicadas y fotografiadas, y vienen también con un DVD con todos los pasos a seguir. Fue una idea de Stefano Bonilli, ex - director del “Gambero Rosso”, una revista de gastronomía muy famosa en Italia, con recetas hechas por Annalisa Barbagli y Stefania Barzini, y fotografiadas magistralmente por Paolo Della Corte.

Hoy, ante la inminente llegada del Nuevo Año, quiero contarles que en Italia (aunque no me queda claro si lo hacen en todas las regiones o sólo en algunas) es tradición comer lentejas para fin de año, porque traen riqueza. Ya los antiguos romanos regalaban para el Año Nuevo, monederos conteniendo lentejas, porque éstas eran consideradas como símbolo del dinero, augurando que se convirtiesen en monedas de oro. Parece ser, además, que las lentejas son la legumbre más antigua que se haya cultivado. Tal es así que las primeras se cultivaron en el 7000 a.C.!!!

Pero no vayan a imaginar las lentejas sólo en guiso con panceta y chorizo colorado! Con el calor de estas fiestas en nuestro hemisferio, pueden comerse en ensaladas varias según la creatividad de cada uno.
Hoy voy a proponer a los más audaces, una ensalada árabe del segundo libro que mencioné. Es muy sencilla y sabrosa y se las propongo con mis mejores deseos de ABUNDANCIA en el nuevo año! Yo no sé si será cierto que traen riqueza, pero por las dudas, yo las voy a comer!!!

MUY FELIZ AÑO NUEVO!!!


Ensalada árabe de lentejas

Para 6 personas

½ kilo de lentejas
1 cebolla
7 damascos secos
1 puñado de nueces
1 ají picante
1 cucharadita de jengibre en polvo
1 cucharadita de comino en polvo
1 cucharadita de curry
1 anís estrellado
1 ramito de menta
aceite de oliva extra virgen
sal

Caliento 2 cucharadas de aceite en una cacerola y salteo la cebolla picada con el ají picante. Cuando la cebolla comienza a tomar color, echo el jengibre, el comino y el curry. Revuelvo durante un minuto y agrego las lentejas. Sigo revolviendo para que las lentejas tomen sabor y las cubro con agua hirviendo, un dedo por arriba de las lentejas.
Le agrego el anís estrellado y la sal y las cocino durante 45 minutos aproximadamente (vayan probando, porque el tiempo de cocción depende del tipo de lenteja), hasta que estén tiernas pero no deshechas. Si se secan demasiado, agreguen un poco más de agua hirviendo. 10 minutos antes de retirarlas del fuego, agrego los damascos cortados en trocitos (si son muy duros, remójenlos un rato antes).
Cuando están listas, las cuelo si tienen mucho líquido y las coloco en una ensaladera. Agrego las nueces groseramente picadas, la menta picada y 3 cucharadas de aceite. Mezclo bien, le agrego más sal si es necesario y la sirvo fría.(En la foto van a ver semillitas de sésamo, porque no tenía nueces el día que decidí hacerla!)

Las Fiestas




Ya pasó la Navidad, y no escribí nada en el blog…Ni siquiera les deseé Felices Fiestas!
La verdad es que me lo pasé cocinando y entre compras de regalos, compras de víveres y cocinar, no me quedó el tiempo para sentarme a escribir…
Cada vez es más difícil encontrar gente que cocina para las fiestas…Si bien es verdad que el calor no invita a pasar varias horas en la cocina, también es cierto que en gran parte de las familias que conozco, cada vez se cocina menos…
Y como mi vuelta de Italia fue poco menos que traumática, la comparación se hace inevitable. Toda la gente que conozco, estaba ocupándose del menú para las fiestas, pensando, armándolo, dedicándole el tiempo que las fiestas merecen.
Aquí es distinto. Muchos recurren a la parrilla nacional, o a los lechones comprados, o al consabido vitel thoné…




Cómo todo esto no me “estimulaba” lo suficiente, no sabía qué proponerles. Alguien habría seguido mis consejos o sugerencias?
Con mi alma "tana", hice varias cosas para la Navidad: masitas y tortas varias, agnolotti y un riquísimo postre helado, pero como los llevé a casa de mi familia, no hubo el tiempo para sacarles la foto, y por lo tanto, ésas recetas quedarán para otra oportunidad.

Y ustedes, ¿qué comieron en Nochebuena y Navidad?

viernes, 4 de diciembre de 2009

Me extrañaron??

Volví a Buenos Aires hace un par de días después de más de un mes en mi tierra adoptiva: Italia. Les cuento ésto para explicar mi ausencia del blog. Como no tengo notebook, dependo de computadoras ajenas y no es muy cómodo andar escribiendo "de prestado".
Por otra parte, como no cociné casi nada, tampoco tenía recetas para contarles. De fotos de mi viaje, ni hablar! Me gusta sacar fotos, pero como no fui a ningún lugar nuevo, para qué iba a sacar más de lo mismo???
Y que puedo contar entonces?
Ya se los iré contando de a poquito, junto con nuevas recetas, porque, como siempre, compré un montón de libros y revistas de cocina!
Hoy escribo sólo para decirles que no los abandoné y que ya volveré a la cocina en los próximos días!

miércoles, 14 de octubre de 2009

Pescado rico, sano y dietético!



No vayan a creer que hago siempre cosas grasientas y engordativas! Hoy tenía ganas de pescado y aburrida ya de los filetes de merluza fritos de siempre, recordé una receta sencilla que hacía hace algunos años y vaya a saber porqué, dejó de aparecer en mi menú diario…
Compré filetes de merluza porqué estaban lindos y fresquitos, pero se puede hacer con cualquier otro filete (lenguado, pez palo, etc…) y me puse manos a la obra:

Ingredientes (Para 2):

Filet de merluza (decidan ustedes la cantidad. Yo utilicé 2 grandes)
2 tomates peritas
50 gr. de aceitunas negras
1 diente de ajo picado
Hojas de albahaca a gusto
Aceite de oliva
Sal
Papel de aluminio





Corten cuadrados de papel de aluminio de un tamaño que pueda contener un filet. Acéitenlo ligeramente y espolvoreen con sal. Coloquen el filet y cúbranlo con un picadillo hecho con los tomates concassé (en cuadraditos), las aceitunas cortadas en trocitos, el ajo picado, hojas de albahaca cortadas a mano en trozos, sal y unas gotitas de aceite de oliva.



Cierren formando paquetitos como los de la foto y cocinen en horno moderado unos 20 minutos. No tienen que cocinarse demasiado para que no queden resecos.
Cómo hice sólo dos filetes, me sobró un poco del picadillo, así que mañana lo voy a usar para condimentar unos ricos fideos!

martes, 13 de octubre de 2009

Torta con nueces y amarettis



Aún a riesgo de aburrirlos a ustedes, les cuento que siempre intento nuevas tortas para no aburrirme yo. Y entre esa pila de recetas guardadas desde hace años, encontré ésta de Blanca Cotta, que es muy simple pero distinta porque tiene una rica cubierta crocante.
En realidad, es mi versión de la receta original, porque le puse amarettis en lugar de los bizcochos molidos que decía la receta, y usé harina leudante en lugar de la común + polvo de hornear y salió riquísima!
Ahí va!

Ingredientes:

1 taza de harina leudante
½ cucharadita de bicarbonato
1 pizca de sal
½ taza de azúcar
1 huevo batido
½ taza de leche
2 cucharadas de manteca derretida
unas gotas de esencia de vainilla (o cáscara rallada de limón o naranja)

Para la cubierta:

2 cucharadas de manteca derretida
2 cucharadas de azúcar
½ cucharadita de canela
½ taza de de amarettis molidos gruesos (con la mano, para que no se hagan polvo)
2 cucharadas de nueces picadas.



Mezclen el azúcar con la harina tamizada con el bicarbonato y la sal. Agreguen el huevo batido,
la leche, la manteca derretida y la esencia de vainilla. Mezclen bien y viertan en un molde budín inglés Nº 4 .No es muy grande, más bien tirando a chico. Si la quieren más grande, basta duplicar los ingredientes.
Espolvoreen la superficie con el granulado hecho con los ingredientes para la cubierta, y cocinen en horno moderado hasta que quede como la de la foto, o como dice Blanca Cotta, “hasta que den ganas de comérsela!!”

sábado, 3 de octubre de 2009

Muffins de banana y yogur

Como ya habrán notado, me encantan los muffins! Son una buena opción para acompañar un rico tecito o para andar picoteando mientras trabajo sentada frente a mi compu. Busco siempre recetas nuevas para probar y proponerlas en el blog.



Esta vez aproveché una banana que había madurado a pasos agigantados antes de decidirme a comerla, y como era muy grande, fue suficiente aunque la receta decía que debían ser 2. Quedan muy esponjosos y livianos porque no llevan manteca sino aceite y yogur. Y aquí es necesario hacer una aclaración importante para todas las recetas dulces que llevan aceite: Yo uso aceite Natura, que es de girasol. Por favor no usen aceite mezcla, y menos aún Cocinero! Con este aceite, todo queda con un sabor espantoso, como si fuera aceite para autos!!!
Y ahora, manos a la obra!
Ingredientes:
2 bananas maduras
½ taza de yogur natural
½ taza de aceite
200 gr. de azúcar
2 huevos
240 gr. de harina leudante
½ cucharadita de bicarbonato (por las dudas lo puse pero no creo que sea imprescindible)
1 cucharadita de canela
1 cucharadita de esencia de vainilla
100 gr. de pasas, o nueces o pepitos de chocolate o nada!
Trituren en un bowl las bananas con un tenedor o prensa puré. Añadan el yogur, el azúcar, los huevos, el aceite y la vainilla y mezclen bien todo.
En otro recipiente mezclen la harina, el bicarbonato y la canela previamente tamizados y las pasas. Unan bien las dos preparaciones y vayan colocando en pirotines de muffins hasta las ¾ partes de su capacidad porque crecen. Horneen a 180º de 15 a 20 minutos, hasta que se vean hinchaditos y dorados. Con pirotines Nº 9, me salieron 28 muffins.
Como siempre, mis fotos no son lo ideal, pero espero que les sirva al menos para tentarse a hacerlos!

jueves, 1 de octubre de 2009

Pasta con coliflor y anchoas




Siempre trato de hacer las pastas de diferentes maneras para no aburrirme, aunque a pesar de que me encanten, no las como muy seguido…
Esta vez aproveché una coliflor que estaba estacionada en mi heladera para hacer rápidamente un plato sabroso y fácil.
Ahí va la receta (para 2):

200 gr. de pasta corta (penne, fusilli, o coditos, como en este caso)
1 coliflor chica
8 anchoas en aceite
1 diente de ajo
1 ají picante
aceite de oliva
perejil picado para decorar (yo no tenía, así que no le puse)

Hiervan la coliflor separada en ramitos hasta que esté “al dente”.
Frían el diente de ajo partido junto con las anchoas y el “peperoncino” en aceite de oliva, y vayan deshaciendo las anchoas con una cuchara de madera hasta que quede como una salsita.
Hiervan la pasta también “al dente”, y una vez colada, saltéenla en la salsita junto con la coliflor y listo. Salen a gusto, pero en general no hace falta porque las anchoas son muy saladas. Muy apetitoso!!

viernes, 25 de septiembre de 2009

Muffins de naranja y chocolate

Ayer hice estos muffins para el té, porque vino mi sobrina a visitarme. Cómo ya habrán notado, aproveché para pedirle que les sacara unas fotos, y cómo ella es fotógrafa, no se hizo rogar. Qué diferencia con las mías!!! Gracias Pau!








Con la siguiente receta, me salieron 15 muffins en pirotines Nº 9, o sea medianitos.

Ingredientes:
150 g de harina leudante
100 g de azúcar
1 huevo
90 c.c. de leche
60 c.c. de aceite (yo uso Natura)
1 cucharadita de esencia de vainilla
100 g de pepitos de chocolate (o pasas, o nueces si no les gusta el chocolate)
cáscara rallada de una naranja
Sal

Mezclen en un recipiente los ingredientes secos: la harina tamizada, el azúcar y una pizaca de sal. En otro bowl batan ligeramente el huevo con el aceite, la leche y la esencia de vainilla.

Incorporen estos ingredientes a los secos, agreguen la cáscara de naranja y los pepitos. Mezclen con una cuchara de madera hasta unir todo. Llenen los pirotines colocados en molde de muffins hasta ¾ partes, porque crecen.
Cocinen durante aprox. 20 minutos en horno a 180º o hasta que su superficie esté dorada.
Si no se los devoran todos, pueden guardarlos en un Tapper cerrado y duran varios días.

martes, 22 de septiembre de 2009

Pasta e Fagioli

Antes que nada traduzco: Pasta con porotos.



Este tradicional plato italiano tiene muchísimas versiones. Mi mamá lo hacía con pasta casera hecha por ella, porotos alubias y salsa de tomates. En Bologna aprendí a comerlo de una manera muy distinta, parecida a la que les voy a contar hoy.
Ésta tiene además de pasta y porotos, codillo de cerdo, ideal para un día frío y lluvioso como el de hoy.
Los porotos que usé se llaman CRANBERRY. Son marrones con pintitas más oscuras. Me olvidé de sacarles fotos crudos y ahora ya no quedaron… Son muy ricos y mantecosos, ideal para este plato! Y lo más cómico es que no los consigo en ninguna dietética especializada ni exótica, sino que los compro sueltos en Coto!!!
Así que, ningún ingrediente raro, ni caro: un guisote de esos caseros, cómodos, familiares…
Lo único que debo confesar (porque se ve en la foto) es que le puse pastas italianas, que son más caras que las comunes, pero en este ítem no transo. Mi sangre itálica me impide comer otras y mientras se sigan consiguiendo en Baires, voy a seguir usando esas. En este caso, son una especie de caracoles, pero se pueden utilizar dedalitos o cualquier tipo de pasta “guisera”.

Ingredientes (para 4 personas)

1 codillo de cerdo
¼ kg. de porotos cranberry
150 gr. de pasta corta
1 cebolla
1 morrón
1 ají picante (optativo)
1 diente de ajo
2 hojas de laurel
caldo de verduras c/n
1 chorrito de vino tinto
aceite, sal, pimienta

Pongan los porotos en remojo la noche anterior.
Al día siguiente cocínenlos en abundante agua con un diente de ajo y el laurel hasta que estén tiernos. Separen la mitad de los porotos y licúen el resto junto con el ajo, pero sin el laurel, con la suficiente agua de cocción como para que quede cremoso tirando a líquido y reserven.
Salteen el codillo en un poco de aceite hasta dorar ligeramente y retiren. En ese mismo aceite salteen la cebolla, el morrón y el ají picante hasta que estén cocidos sin dorar. Vuelvan a colocar el codillo en la cacerola y echen un chorrito de vino. Cuando éste se evapore, agreguen los porotos licuados, salen a gusto, y dejen cocinar hasta que el codillo esté tierno. Tiene que estar cubierto por el líquido, así que vayan agregando caldo de verduras para que no quede un pegote de porotos. La cocción tiene que ser lenta y les va a llevar aprox. 1 hora y media.
Un rato antes, agreguen los porotos enteros y la pasta para que se cocine todo junto, pero si quieren, pueden cocinar la pasta aparte y agregarla a último momento.
Tiene que quedar un guisote espeso pero no un pegote, así que pidan auxilio al caldo de verduras! Aprovechen a hacerlo para despedir a estos últimos días del invierno…

martes, 8 de septiembre de 2009

Petits pots de café




Para evitar que alguien critique mi pobre francés, me justifico diciendo que este título y también el postre los “robé” de una vieja revista “Sal & Pimienta”, cuya colección conservo celosamente.
El postre después de cenar, es inevitable para mí. Algo de postre tengo que tener en la heladera o donde sea. Pero esta vez no quería “mucho postre” pero sí algo rico, fácil y “poquito”. Esta receta me pareció ideal y por eso la propongo. Tendrá mucho nombre francés pero es una rica y sencilla Mousse de café!

Ingredientes: (me salieron tres porciones chicas, para dos está perfecto)

25 gr. de manteca
2 cucharadas de azúcar
1 cucharada de ron
2 cucharaditas de café instantáneo en polvo
3 yemas
3 claras
crema batida y nueces picadas para decorar

Pongan la manteca, el azúcar, el café y el ron en una cacerolita a Baño María y remuevan hasta que todo esté disuelto. Agreguen las yemas (siempre a B.M.) y mezclen bien. Cocinen aprox 5 minutos hasta que espese. Retiren del fuego y enfríen.
Aparte, batan las claras a nieve y añádanlas con movimientos envolventes a la mezcla de café ya fría.
Sirvan en tacitas de café medianas decoradas con un copo de crema batida y nueces picadas.

Anchoas marinadas




La anchoa es uno de esos pescados capaces de generar amor u odio sin términos medios. La amás o la odiás. Y cuando los argentinos hablamos de anchoas, hablamos en general de las de lata o frasquito en aceite salvo algunos viejos inmigrantes tanos como mis viejos que las recuerdan frescas o en esas latas grandes en salmuera que se vendían sueltas en el almacén o que se traían de Mar del Plata como un preciado tesoro.

La mayor parte de la gente con la que hablo, a la hora de comer pescado optan por el aburrido filet de merluza o el cogotudo salmón rosado cuando el bolsillo lo permite.
Y francamente, yo no soy la excepción, salvo cuando voy al Barrio Chino y me traigo los bichos más diversos.

El otro día, cuando fui a lo del viejo pescadero de mi barrio a comprar el facilongo filet, me encontré con unos pescados un poco más grandes que cornalitos, que “me llamaban” con sus ojos vivaces. ¿Qué son? – pregunté. “Anchoas” – me contestó el pescadero. ¿Y cómo se hacen? “Fritos” fue la respuesta. Y me traje medio kilo a casa, poco convencida de freir bichos con molestas espinas incluidas…



Me metí entonces en Internet a buscar recetas, y la idea de hacerlos marinados me atrajo. Como esa noche iba a hacer merluza (que también compré), podía marinar las anchoas y guardarlas para alguna picadita imprevista.
Y puse manos a la obra. Las fileteé. Nunca lo había hecho, pero no fue difícil. Les saqué tripas, cabezas, espinas y quedaron lindas como en la foto!



Tardé media hora para medio kilo. Las sequé sobre papel de cocina, las sumergí en jugo de limón y pedazos de ajos aplastados y las dejé dormir en la heladera hasta el día siguiente.



Cuando las vi al otro día, esa maravillosa carne roja se había convertido en filetes blanquísimos, ya cocidos por el limón. Grata sorpresa. Las enjuagué con nuevo jugo de limón, las sequé bien y las puse en capas en un taper con sal y perejil picado entre capa y capa y las cubrí con buen aceite de oliva.
Las tengo en la heladera y a la hora de “picar algo” las sirvo con unas tostaditas untadas con manteca y coronadas con una anchoa. Y sin receta complicada!
No sé cuánto tiempo se pueden guardar, pero les aseguro que no van a durar mucho en la heladera. Son muy ricas!!!

viernes, 28 de agosto de 2009

Flan al caramelo




Yo creo que como postre, no hay nada más aburrido que un flan. Lo mires por donde lo mires, (y no estoy obviamente hablando de Ravana o Exquisita, que son aún peores!), le pongas crema o dulce de leche, siempre aburrido es!
Sin embargo, en momentos de querer hacer un postre sin poder ir a hacer las compras, el flan te saca de apuros. Leche, azúcar y huevos suelen ser ingredientes que siempre hay en casa. Y eso hice la otra noche, cuando me enteré que venía mi familia a almorzar al día siguiente.
Pero como no quería hacer el flan casero común, busqué en mi antiguo libro de repostería de Chola Ferrer (alguien se acuerda de ella?), y encontré esta receta que hoy les propongo, que es, al menos, ligeramente distinta a la habitual.

Ingredientes:

¾ litro de leche
200 gr. de azúcar + la necesaria para acaramelar la flanera
8 huevos

Yo uso siempre una flanera Nº 22 y lo primero que hago es ponerle 4 cucharadas de azúcar y unas gotas de jugo de limón (para que no se queme el caramelo). La pongo directamente a fuego mínimo hasta que se empiece a formar el caramelo. Ojo! No revolver! Cuando está color dorado, giro la flanera hasta que cubra toda su superficie, incluído el tubo central, y la dejo aparte.
En otra cacerolita pongan el azúcar (200 gr.) y cubran con poca agua (aprox. medio vaso). Cocinen a fuego vivo hasta que esté color dorado oscuro. Agreguen la leche caliente y revuelvan bien hasta disolver todo el caramelo y retiren del fuego.
Aparte, batan ligeramente los huevos y agréguenles la leche con caramelo. Cuelen mientras lo van echando en la flanera acaramelada y cocinen en horno a Baño María de 40 a 50 minutos.
Desmolden cuando esté completamente frío.
Quedó lindo! No?

lunes, 24 de agosto de 2009

Conejo con hinojos a la maltesa



Desde hace unos días, estoy leyendo un librito muy interesante sobre antropología culinaria, que me trajeron de Italia, que se llama “Si fa presto a dire cotto”. En él leí que el hinojo no es sólo una hortaliza umbelífera. Es un mito. Y agrega además que sin él no habría civilización!




La historia (o el mito) cuenta que Prometeo logró robarle el fuego a su primo Zeus, y trepando al Olimpo, escondió una chispa de la llama sagrada en la cavidad del tallo de un hinojo silvestre y lo regaló a los hombres. El enojo de Zeus no impidió que Prometeo se convirtiese en el padre de la gastronomía, ya que, gracias a él, la condición humana dio un vuelco que permitió pasar de lo crudo a lo cocido.
Para nuestros antepasados, el hinojo era casi un remedio con virtudes refrescantes y regeneradoras que lo convirtieron en símbolo del vigor guerrero y sexual. También Plinio, en su Historia natural, exalta las propiedades afrodisíacas del hinojo. Su delicada florcita amarilla era sagrada para Adonis, hijo y amante voluptuoso de Venus.
Cuenta muchas cosas más acerca de esta planta bastante ninguneada por muchos de nosotros, pero no quiero aburrirlos. Es muy rico crudo en ensalada, pero sería casi un insulto a Prometeo después de haber robado con tanto esfuerzo la llama sagrada!!!
Por eso hoy, volviendo a probar recetas del libro que me regaló Paula, les propongo este conejo con hinojos, aunque más no sea como homenaje a Prometeo! No sé si los habitantes de Malta conocen esta receta, o si es un nombre dictado por la fantasía de los autores…

Cada vez conozco más gente que no come conejo. Sin embargo, es una carne muy sabrosa y sana, casi sin grasas. Así que, hagan la prueba! Es un plato sencillo y diferente (y no creo que engorde…).

Ingredientes (para 2 personas)

4 presas de conejo (en Jumbo se venden las presas en bandejitas, si no quieren comprar un conejo entero)
2 bulbos de hinojo cortados en rodajas
2 zanahorias cortadas en daditos
1 diente de ajo picado
1 vaso de vino blanco
1 vaso de agua
1 manojito de hierbas (compuesto por 2 ramitas de perejil, 1 de romero, y una de laurel, y atado a un trozo de apio de unos 7 cm.)
1 cucharada de semillas de hinojo (si no las ponen, no pasa nada grave!)
5 cucharadas de aceite de oliva
unas 4 cucharadas de harina
sal & pimienta

Calienten tres cucharadas de aceite en una sartén y frían las rodajas de hinojo y los daditos de zanahoria durante 5 minutos. Incorporen el ajo y las semillas de hinojo y frían un par de minutos más o hasta que el hinojo esté tierno. Retiren las verduras de la sartén y reserven.



Pongan la harina en una bolsita de nylon y salpimienten a gusto. Introduzcan los trozos de conejo y sacudan la bolsa cerrada para enharinarlos ligeramente. Sáquenlos y sacudan el exceso de harina. (Esta es una buena técnica para enharinar!)
Añadan el resto del aceite a la sartén y salteen los trozos de conejo hasta dorarlos. Sáquenlos de la sartén y reserven.
Incorporen el vino a la sartén removiendo y raspando los restos del fondo. Vuelvan a poner el conejo en la sartén, junto con los hinojos, las zanahorias, el agua y el manojito de hierbas. Salpimienten a gusto.
Lleven a ebullición, y luego reduzcan el fuego hasta que la carne esté tierna (aprox. 1 hora)
Saquen el manojito de hierbas y sirvan, decorando, si quieren con hierbas frescas. Yo le puse una ramita de tomillo y una de orégano arrancados de las plantitas de mi balcón.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Cerdo Stroganoff

Experimenté nuevamente una receta del libro “Platos únicos” que me regaló Paula para mi cumple, y lo voy a seguir haciendo porque tiene muchas cosas interesantes. El título no me gusta mucho porque nos lleva a confundirnos con el famoso Lomo Strogonoff, que es un poco distinto, pero quise respetar el título original, aunque no del todo porque era “Solomillo Stroganoff”…como no tenía solomillo, sino un churrasquito de cerdo, lo modifiqué ligeramente.






Según el libro, las cantidades son para 4 personas. Me parece poco…yo lo hice para dos, y estaba tan rico que no quedó nada!

Ingredientes:

350 gr. de churrasquito de cerdo
1 cucharada de aceite
1 cebolla picada
2 dientes de ajo picados
2 cucharadas de harina
2 cucharadas de conserva de tomate
caldo de pollo o verduras c/n
125 gr. de champiñones
1 morrón verde
½ cucharadita de nuez moscada molida
4 cucharadas de yogur natural
sal & pimienta

Preparación:

Corten la carne en tiras de unos 4 cm. de largo. Calienten el aceite en una sartén grande a fuego mediano. Agreguen el ajo y la cebolla y frían 4 ó 5 minutos o hasta que esté ligeramente dorado.
Echen la harina y la conserva, después el caldo y revuelvan bien todo.
Agreguen los champiñones cortados en láminas, el morrón cortado en tiras cortas, la sal, la pimienta y la nuez moscada. Lleven a ebullición, tapen la sartén y cocinen a fuego lento durante 20 minutos, o hasta que la gente esté tierna. Retiren la sartén del fuego, agreguen el yogur, revuelvan y ya está listo para servir! Pueden acompañarlo con arroz blanco.

martes, 18 de agosto de 2009

Engañarse y dejarse engañar

Esta vez no voy a darles ninguna receta.
Simplemente quiero contestar públicamente una pregunta que alguien me hizo en uno de los comentarios sobre el “browniemisu”.
El comentario es el siguiente:

se podrá hacer una version light del tiramisu?
se me ocurre casancrem diet y esa crema (que no es crema) libre de grasa (donde se vio crema sin grasa??esa del envase rosa))
oporto, menos yemas y dos claras a nieve, y el cacao amargo y edulcorante para endulzar
¿una porqueria verdad??????

¿Qué contestar? Hace varios días que medito la respuesta…
Y lo primero que me viene a la mente es ¿porqué?...¿Porqué querer estropear un postre tan rico para hacerlo light???
Comprendo la cuestión de las dietas, pero hasta cierto punto…Como ya todos saben, no soy nutricionista y no pienso meterme en un tema que no es el mío, pero sí quiero dar mi opinión al respecto.

Un día, hace ya varios meses, me fisuré un pie y anduve con una bota ortopédica en pleno mes de un diciembre caluroso, típico de los veranos porteños. Como hacer las compras era una tortura, le pedí a mi adorable vecina que me comprara algunas cosas en el chino de acá cerca. En la listita que le di, le pedía crema de leche Sancor entre otras cosas.
Al volver, ante mi sorpresa, me había traído crema Sancor sin grasa (la del envase rosa), porque ya no quedaba de la otra. Cómo es una persona muy mayor, no quise mortificarla, e intenté comerla, a pesar de haber leído los ingredientes que nada tenían que ver con crema!
Un horror!!! De más está decir que fue imposible batirla!!! Confieso que no me animé ni siquiera a probarla…
Y volviendo al tema de lo “light”, lo segundo que me viene a la mente es: “No quiero engañarme, ni que me engañen”. Devuélvanme el placer! El placer de saber que como algo rico y que me hace bien porque está hecho con cosas genuinas, tratando de que sea lo menos “químico” posible.
No me quiero creer que según Martiniano, la salsa es más liviana agregándole dos cucharadas de Casancrem, porque sé que no es cierto.
No quiero comerme un tiramisu “de mentira” para comer sin la culpa de engordar porque siempre sostuve que lo que engorda es la culpa.
Quiero ser GASTRONÖMICAMENTE LIBRE. Quiero seguir proclamando que para no engordar hay que comer sencillamente POCO pero de todo (a menos que seas diabético, o celíaco o alguna otra enfermedad que te lo impida).
Y esa libertad tiene también que ver con el saber QUÉ como. Mirar los ingredientes es una buena solución para hacer prevalecer la calidad antes que la cantidad y también para descubrir si me están engañando.
El sábado pasado fui a La Rural a recorrer la exposición “Caminos y Sabores” No me pareció para nada interesante. Simplemente más de lo mismo…Salames y quesos varios, mermeladas caseras,miel, tés de distintos tipos, alfajores, vinos y licores.
Reconozco gratamente que hay más producción de quesos de cabra y oveja, que me encantan, y descubrí un hongo nuevo para mí en Argentina: el níscalo (lactarius deliciosus) del cual me compré una bolsita, secos obviamente (ya les contaré cuando los pruebe!).
Entre los quesos que vi, había una especie de “bochita” de queso de cabra, que parecía atractivo. Por curiosidad, y también por costumbre, leí la etiqueta de los ingredientes: Leche de cabra, fermentos lácticos, sal (creo), y colorantes permitidos.
Cuando le pregunté al joven vendedor porqué tenía colorantes, me dijo que no, que no los tenía. Se sorprendió cuando le dije que eso era lo que decía la etiqueta. Ni siquiera él lo sabía!!! Un señor maduro con aire de saber más, corrió en su ayuda y me explicó que le ponían colorante amarillo para que tuviera la apariencia a la que la gente estaba acostumbrada (porque la leche y el queso de cabra son blancos).
Le agradecí la explicación y salí poco menos que espantada! ¿Por qué no quieren que aprendamos??? ¿por qué arruinar (aunque su sabor no cambie) un queso genuino agregando productos químicos inútiles? ¿Por qué no dar la opción al consumidor de aprender a distinguir, a darse cuenta que no todo es o tiene que ser igual???

Seguiré siendo una defensora del comer de todo pero poco, y sobretodo del comer Conciente, del no engullir sino del saborear y disfrutar lo que como. Y si después de seguir estos consejos, no logro reducir mis kilos de más, ¿quién me quita lo bailado?
Después de todo ésto, termino de contestar la pregunta de quien publicó su comentario en mi blog: Sí, definitivamente eso no es un browniemisu. Es efectivamente una porquería. Tal vez el sabor pueda no ser desagradable, pero…¿para qué engañarse???

Ustedes qué opinan?

jueves, 13 de agosto de 2009

Browniemisu




Sí. Me inventé el nombre de este postre, que no es nada más que un tiramisu hecho con brownies en lugar de vainillas!
Se me ocurrió porque quería hacer un tiramisu más “chocolatoso”…
Entonces corté los brownies (busquen la receta en el blog) en tiras y las mojé con una mezcla hecha con café y rhum (cosa que habitualmente hago con las vainillas).
Para la crema del tiramisu, la mezcla es la siguiente:

Para un molde bajo de 30 cm. X 20 cm.

4 yemas
80 gr. de azúcar
500 gr. de Casancrem
200 gr. de crema de leche
4 cucharadas de oporto
cacao amargo para espolvorear, cantidad necesaria

Batan a baño María las yemas con el azúcar y el oporto, hasta que esté espumoso y de color amarillo clarito, como un sabayón.
Sáquenlo del fuego y dejen entibiar.
Mientras tanto, batan en otro recipiente el Casancrem con la crema, y cuando se haya enfriado un poco la preparación anterior, únanla a la mezcla de queso y crema.
Cuando todo esté bien mezclado, cubran el molde con un poco de la crema preparada.
Hagan una capa de brownies (o de vainillas para el tiramisu tradicional) humedecidos con una mezcla de café y rhum, y cúbranlos con la mitad de la crema restante.
Cubran con otra capa de brownies, y luego con el resto da la crema.
Espolvoreen con cacao amargo (o chocolate rallado), y lleven a la heladera.
Es necesario que lo hagan con un día de anticipación para que quede bien firme y pueda cortarse en porciones tan lindas como la de la foto que sacó Paula!

Pollo frito Japonés



Siempre pensé que lo único frito que comían los japoneses era la Tempura, esos fritos etéreos de mariscos y verduras, que parecen tan livianitos como si los hubieran freído con sólo un soplido…
Sin embargo, el otro día, vi en el Canal Gourmet a Ohno (lo vieron alguna vez?) haciendo este pollo frito y me entusiasmó mucho!
Como tenía un par de patas-muslos no demasiado dispuestas a morir en el horno, se me ocurrió aprovecharlas para probar esta receta.
Les saqué la piel y las corté en trocitos (como para comer con palitos que no sé usar!) y los sumergí en la siguiente mezcla:

Ingredientes

½ kg de muslos de pollo
2 cucharaditas de curry
2 cucharadas de salsa de soja
1 huevo batido
1 cucharada de Maizena
sal a gusto (ojo! Porque la salsa de soja es salada)
Aceite para freír: cantidad necesaria
unas gotas de aceite de sésamo (si no lo tienen, no lo pongan!)

Hagan la mezcla de todos los ingredientes, y coloquen los trocitos de pollo. Déjenlos unos minutos y fríanlos en abundante aceite caliente hasta que se vean dorados. Retírenlos, colóquenlos sobre papel absorbente y sirvan (sin el papel, obviamente!!)



La guarnición propuesta por Ohno, no me atraía demasiado (marinada de zanahorias y duraznos), así que aproveché unos grelos lindísimos que había comprado (con unas florcitas amarillas preciosas). Los herví y luego los salteé sencillamente con aceite de oliva y ajo. Acompañaron muy bien al pollito!!

Pocos días después, le vi hacer salsita que seguramente podría quedar muy bien con el pollo frito: Mayonesa (de la comprada) con unas gotitas de salsa de soja, y ya está!!!

jueves, 6 de agosto de 2009

Torta marmolada de banana




Vuelvo al blog con una torta muy rica y útil para aprovechar ese par de bananas que descansaban desde hace varios días en mi frutera sin destino definido! La saqué de aquí con algunas variaciones mías.
Espero que les guste y la disfruten!

Ingredientes

2 bananas muy maduras (aplastadas con un tenedor hasta reducirlas a puré)
2 huevos
175 gr. de azúcar
100 gr. de manteca derretida y enfriada
200 gr. de harina leudante + 1 cucharadita de polvo Royal
2 cucharadas de leche
2 cucharadas abundantes de cacao amargo
Batan los huevos con el azúcar hasta obtener una mezcla clara y espumosa.
Agreguen la manteca derretida y la leche. Sigan batiendo y agreguen la harina tamizada con el polvo Royal y el puré de bananas (no es obligatorio usarlo si se usa harina leudante, pero descubrí que usándolo queda más esponjosa).
Vuelquen poco más de la mitad de la mezcla en un molde de budín inglés enmantecado y enharinado.
Incorporen el cacao tamizado al resto de la mezcla e intégrenlo bien.
Vuélquenla sobre la mitad que ya está en el molde, y con un tenedor mantenido en forma horizontal, dibujen espirales de arriba hacia abajo atravesando las dos mezclas (o como puedan, para darle el efecto marmolado!).

Horneen durante una ½ hora en horno precalentado a 180º, o hasta que al pinchar con un palillo (yo uso los de brochette) comprueben que éste salga seco.
Dejen enfriar antes de desmoldarla.